Frenar la hibridación de los LMP1, uno de los objetivos del WEC para 2020
Automobile Club de l’Ouest tiene planeado hacer público, durante la legendaria prueba de las 24 horas de Le Mans, el plan que tiene para el WEC a partir de 2020. La normativa presentada por este organismo para 2017, fue un fracaso, con lo que son continuas las especulaciones acerca de cómo será este nuevo reglamento. Uno de los puntos que más dan que hablar, es el aspecto de los LMP1. En teoría, estéticamente se parecerán más a los GT. Sin embargo, el área en la que hay que hacer más hincapié es el área mecánica del automóvil.
Los sistemas híbridos es uno de los temas más delicados al que la normativa de 2020 debe hacer frente. Los equipos acusan directamente a este sistema, argumentando que los altos costes que ello conlleva están dejando al Mundial de Resistencia en una situación límite. Por ello, una de las propuestas que se han puesto sobre la mesa apuesta por un único sistema de recuperación de energía. Hasta ahora, estaba permitido el uso de dos e incluso la FIA y ACO estudiaban la posibilidad de introducir un tercer sistema.
No obstante, los equipos no exigen la eliminación de la era híbrida en el Mundial de Resistencia, sino piden que se imponga alguna medida que limite el coste. Por ejemplo, en el WeatherTech SportsCar Championship estadounidense, los fabricantes afirman que la hibridación es la clave para el progreso del automovilismo. Aunque eso sí, subrayan que es necesario que esta hibridación esté muy bien controlada.
La decisión final que se tome deberá pasar por Toyota, equipo que por su fidelidad a la categoría, tendrá voz y voto en este tipo de decisiones. La marca nipona siempre ha defendido la idea de poner en pista tecnología propia, hasta cuando se encontraban en la competición Audi y Porsche, equipos que contaban con un presupuesto mayor.



