Esteban Ocon: «Los coches son más difíciles de controlar en las salidas de pista»
Este fin de semana se inicia el mundial de Fórmula 1 con el GP de Australia, y la nueva normativa de monoplazas: coches más anchos y más rápidos. Se espera que se rompan todos los récords de vuelta de los circuitos, debido al aumento del downforce respecto al año pasado.
Las sensaciones recogidas por los test de pretemporada sugerían que el aumento de rendimiento en los coches se traduce también en ir al límite, y tener una tendencia para sobrevirar y salirse de pista si se sobrepasa este límite. Varios son los pilotos que probarons las salidas de pista durante los test, entre ellos Raikkonen, Bottas, Ricciardo y Hamilton. Ocon está convencido de que los coches este 2017 son más complicados de llevar hasta el límite.
«Que haya más errores no, pero sí que lo errores van a ser más costosos. Dominar el coche es bastante más difícil cuando se descontrola. Antes podías salirte y controlar el coche. Es más difícil dominarlo», dice el nuevo piloto de Force India.
Ocon insiste en que por la nueva normativa es más difícil controlar el coche en las salidas de pista, en parte por los neumáticos más anchos.
«Las ruedas son más anchas, así que cuando empiezas a perder el coche, la inercia que tienes es mucho más grande que antes. Ha pillado a varios pilotos por sorpresa en los test. Diría que es más difícil de conducir por el aspecto físico, pero no en una vuelta normal» continúa el francés,
Daniel Ricciardo también ha hablado sobre las sensaciones de conducir los nuevos monoplazas. Piensa que están al nivel que se pedía.
«Se sienten mejor. Las curvas de alta velocidad son lo que más se disfruta. Allí es donde los coches de F1 marcan la diferencia comparado con otras categorías. La velocidad en recta es importante pero hay coches que van rápido en línea recta, pero aquí en Fórmula 1 se nos reconoce por nuestras habilidades en curva», dice Daniel Ricciardo
Sigue comentando que en la curva 3 de Barcelona iban al menos 40 km/h más rápido que el año pasado, pasando de curvas de 200 a 250 fácilmente, lo que hace la Fórmula 1 más divertida.
«Creo que como espectador ahora, cuando estas pagando para ver una carrera y se nos ve rodando a estas velocidades en curva, creo que inviertes mejor el dinero. Es una buena experiencia», finaliza el piloto Australiano de Red Bull.
