El problema que Aston Martin tuvo y que le hizo empezar 2026 a contrapié
Aston Martin y Honda no han comenzado muy bien su relación profesional en esta temporada 2026 en la que durante doce carreras han estado arrastrándose por la pista sin tener el potencial ni la fiabilidad para competir contra nadie que no fuera contra ellos mismos. Hundidos en la zona baja de la parrilla y lejos del resto, el equipo ahora trabaja para darle la vuelta a la situación y tras un toque de fondo realmente duro, desde Hungría, donde introdujeron una gran cantidad de novedades que surtieron efecto, el equipo espera ir para arriba y conseguir cada vez mejores resultados.
Lo mejor para Aston Martin es que los días más duros ya son cosa del pasado, han visto la luz al final del túnel y de aquí a final de año todo indica que van a mantener esta tendencia positiva que siempre sube la moral de todo el equipo. Pero buena parte de los problemas que han perseguido a Aston Martin durante la primera mitad de la temporada 2026 de Fórmula 1 empezaron mucho antes de que el AMR26 pisara por primera vez una pista. Adrian Newey ha vuelto a poner el foco en los retrasos iniciales del proyecto y ha revelado que, cuando llegó a Silverstone, el equipo ni siquiera tenía un modelo realmente preparado para comenzar a trabajar en el túnel de viento.
Y preguntado en Hungría por si aquella demora estuvo relacionada con la transición entre el antiguo túnel de Brackley y las nuevas instalaciones construidas en Silverstone, Adrian Newey explicó que el problema iba más allá de un simple traslado, ya que el equipo decidió por acuerdo de todos esperar unas dos semanas a que su túnel de viento estuviera completamente operativo para comenzar a trabajar, algo que les hizo empezar el AMR26 ya a contrapié.
«La realidad es que no había ningún modelo realmente preparado para empezar a trabajar. Tomamos la decisión, acertada o equivocada, de retrasarlo unas dos semanas hasta que nuestro propio túnel estuviera listo, en lugar de empezar en Brackley durante un periodo muy corto para después tener que trasladarnos otra vez. Fue un proceso de puesta en marcha bastante importante, así que en ese sentido todo empezó a contrapié. Haces lo que puedes y simplemente sigues adelante», comenta Adrian Newey.


