El piloto con peor suerte en la Fórmula 1
La Fórmula 1 está llena de historias de grandes triunfadores, de pilotos que se han convertido leyendas por sus victorias, por sus títulos y por sus batallas en la pista.
Si mencionamos los nombres de Senna, Prost, Schumacher, Alonso, Vettel o Hamilton se percibe la importancia de sus hazañas, pero la Fórmula 1 también esconde otras historias, menos brillantes y en algunos casos desgraciadas. Es difícil encontrar un caso al del japones Taki Inoue, sólo disputó 18 Grandes Premios, pero lo tocó vivir la cara amarga de este deporte: 2 incendios, 3 trompos, 2 roturas de caja de cambios, 2 roturas de motor, 4 banderas negras un total de 13 abandonos y tan solo 5 carreras terminadas, números muy discreto que nadie asociará con su nombre.
Accidente Mónaco
En Mónaco durante los primeros entrenamientos libres su monoplaza se quedó sin frenos y decidió dejarlo parado en la zona de la piscina, llego la grúa y lo remolcó, hasta aquí todo aparentemente normal, pero el coche de seguridad impacto contra la grúa se subió por encima de ella y golpeó en la cabeza del pobre piloto, quien salvó la vida gracias al casco que todavía llevaba puesto.

GP Hungría 1995
Al hazada de Mónaco se le suma un accidente insólito durante el GP de Hungría de 1995, tuvo una avería y su coche comenzó arder, con toda la buena intención del mundo cogió un extintor para apagarlo, pero sorprendentemente fue atropellado por el Safety Car, el piloto cayo al suelo quedando con un fuerte golpe en su pierna izquierda y fue trasladado al hospital.
