El futuro de Verstappen no afecta «al compromiso de Ford con Red Bull y la F1»
Son momentos complicados para Red Bull por la reciente fuga de personal de primer nivel que se ha llevado a cabo en el equipo. La última salida de importancia ha sido la de Gianpiero Lambiase, mano derecha de Max Verstappen y también director de competición de Red Bull, que dejará el equipo para fichar por McLaren en 2028, siguiendo a una larga fuga de cerebros de figuras clave del equipo.
Una salida que se suma a la de Helmut Marko, Christian Horner, Adrian Newey o Jonathan Wheatley, quienes han tenido una gran importancia dentro de la estructura de Red Bull y que por diferentes razones han abandonado la estructura de Red Bull. Esto ha provocado que la situación en Red Bull cambie presumiblemente y eso deja una pregunta en el aire y es la continuidad de Ford en una Fórmula 1 en la que ha comenzado a apostar esta temporada.
Cuando Ford, el actual socio de Red Bull en materia de motores, regresó a la Fórmula 1, su director, Mark Rushbrook, destacó que al fabricante estadounidense le gusta aplicar un enfoque similar en todos los campeonatos en los que participa: no crear un equipo oficial, sino unir fuerzas con los mejores equipos de cada categoría. Pero desde su anuncio como estrecho colaborador del equipo Red Bull, han cambiado muchas cosas en el equipo de las bebidas energéticas, lo que plantea la pregunta de cómo ve ahora Ford la situación del equipo.
«Creo que Red Bull ha demostrado su carácter, de lo que es capaz el equipo, en muchas ocasiones a lo largo de la historia. Tomemos el año pasado como ejemplo. Todo el mundo los dejaba fuera del campeonato y mirad lo reñido que estuvo al final y lo que fueron capaces de lograr. Así que eso fue únicamente otra demostración de lo que son capaces de hacer. Aquí pasa lo mismo. Mucha gente dice que Red Bull va por detrás. Y claro, eso es lo que hemos visto en la pista por ahora, pero no nos desanima. Si acaso, colectivamente eso nos da energía porque Red Bull y Ford quieren estar en cabeza», comenta Mark Rushbrook, director de Ford Racing.
«Tienen a las personas adecuadas, la cultura adecuada. Y aunque los cambios de personal generen mucho revuelo en los medios de comunicación y quizá en otros ámbitos, creo que eso forma parte del deporte. No es que quisiéramos necesariamente que se fuera ninguna de esas personas, pero se trata de cómo reaccionas ante eso. Siempre hay cierta preocupación cuando ves que alguien se marcha. ¿Por qué se van? ¿Qué significa realmente para el equipo? Así que no es que no sea importante, pero reaccionas ante esas cosas, igual que ante cualquier otra cosa en las carreras, o incluso en la vida. Cuando suceden cosas, lo importante es cómo reaccionas ante ellas y que te mantengas fuerte», añade.
«Entiendo perfectamente la perspectiva del piloto y la de Max. Los pilotos son los que están en el coche y se enfrentan a la tecnología y a cómo esta afecta a la competición. Pero hemos visto que el deporte está dispuesto a hablar de esos temas internamente entre los equipos, a reaccionar ante ellos y a tomar medidas para abordarlos. Creo que, siempre que el deporte esté dispuesto a hacerlo y abordemos esas cuestiones juntos, es de esperar que todo el mundo esté contento y se quede en la categoría. Nadie quiere que Max se vaya, ni ninguno de los pilotos actuales, porque forman parte de la personalidad de este deporte. Por eso queremos que sean felices, que se impliquen y se entusiasmen con las carreras que disputan, porque eso hace que los aficionados se entusiasmen aún más», asegura.
«Vinimos a la F1 para estar en la F1 y elegimos a Red Bull por lo que son como equipo, como cultura, no por ningún individuo en concreto. Y, de nuevo, queremos a Max, nos encanta que compita en un coche de Red Bull con motor Ford. No nos gustaría nada que se marchara, pero eso no cambiaría nuestro compromiso con el deporte», finaliza.



