¿Dónde está el límite, FIA?
El pasado fin de semana, durante el transcurso del Gran Premio de Azerbaiyán, el segundo Safety Car de la carrera se marchaba a boxes, momento en el que la carrera pasaba a manos del líder, Lewis Hamilton.
Entonces, el británico frenaba para volver a acelerar, pillando de improvisto a sus rivales ganando así algunos metros para la salida lanzada. Vettel, segundo clasificado, no esperaba esta maniobra, por lo que impactó con la trasera del monoplaza de Hamilton. El alemán no se tomó nada bien este gesto y recriminó su actitud al piloto de Mercedes, primero alzando las manos fuera del monoplaza y después colocándose en paralelo y embistiéndole deliberadamente.
Lo más sorprendente llegó después. La historia nos ha enseñado que este tipo de incidentes se saldan con la descalificación, incluso del mundial, sino que se lo pregunten a Michael Schumacher, pero en este caso, un “simple” “Stop & Go” y tres puntos en el carnet de la superlicencia fue la penitencia al infractor. Vettel se escudaba en la acción de Hamilton para justificar su actitud, olvidando ocasiones donde él había usado esta misma maniobra para ganar ventaja en el relanzamiento de carrera. -Ver vídeo, minuto 1:51-
Si la penalización al tetracampeón del mundo ya parecía una broma, más risa provoca la actitud de los comisarios. En Azerbaiyán, la imparcialidad de los mismos quedó en entredicho cuando se conoce que cuatro de ellos estaban dispuestos a descalificar al alemán (sanción esperada en este tipo de casos), pero decidieron echarse atrás y dejarlo en un “Stop & Go” por las posibles repercusiones que esto podía tener en el mundial.
Esto ya es opinión personal, y es que independientemente del piloto que sea, lo que se juegue y la posición que ocupe, el piloto debe ser sancionado acorde a la infracción que haya cometido. En el momento en el que esto no se hace de esta manera, el deporte, la Fórmula 1 y el criterio de la FIA se va al traste. ¿Por qué unos son castigados más severamente que otros? ¿Qúe tiene Vettel que no pueda tener, por ejemplo, Kevin Magnussen? No es la primera vez que hemos visto sanciones más severas por lo que a priori parece un simple «lance de carrera».
Lo peor de todo esto es el lugar en el que queda la Fórmula 1, y sobre todo, la FIA. Ahora, tres días después de acabar la carrera, deciden abrir una nueva investigación sobre Vettel para decidir si merece una penalización más severa, en algo que ya parece una sanción por fascículos. Además del “Stop & Go” que se llevó durante la carrera, tres puntos más se añadieron a su carnet al finalizar ésta.
Si desde un principio se hubiera aplicado la sanción justa en este tipo de situaciones, Jean Todt no se hubiera visto obligado a abrir una nueva investigación a toro pasado, asegurando que está dispuesto a sancionarle, en lo que parece un intento para lavar la imagen de la FIA, algo muy complicado de hacer ahora.
Es posible que al llegar al final de este artículo, muchos no estén de acuerdo con la opinión que aquí plasmo, pero lo cierto es que, por encima de un piloto u otro, nos gusta la Fórmula 1, y lo que vimos en Azerbaiyán, tanto por parte de Vettel como por parte de la FIA, no ayuda nada a la imagen de este deporte que tanto nos apasiona.


