Cuando Sébastien Loeb no está, el Citroën DS3 WRC es más lento.
La marcha de Sébastien Loeb del Mundial de Rallyes fue una gran pérdida para la competición. Personalmente, yo soy uno de los aficionados que lo echa de menos en los tramos porque tenía la increíble capacidad de ocultar las carencias de los coches que pilotaba. Tras su llegada a Peugeot Sport y el comienzo de su nueva aventura en el Dakar, el francés no tomará la salida del Rally de Montecarlo 2016, algo a lo que ya estábamos acostumbrados ya que el Sébastien Loeb nunca faltaba a la primera cita del calendario.
Por tanto no podremos asistir a la segunda parte del duelo con Sébastien Ogier que vivimos el pasado mes de enero y que terminó prematuramente por un error del nueve veces Campeón del Mundo. El piloto de Volkswagen se ha sincerado en sus últimas declaraciones sobre Sébastien Loeb, afirmando que Citroën era un rival mucho más fuerte teniendo al alsaciano en sus filas.
Muchos afirmaron que Sébastien Loeb siempre tenía los mejores coches. Mientras tanto, los años pasaban y los demás equipos desarrollaban, modernizaban y hasta cambiaban sus modelos para intentar batir al piloto francés que ya fuera con el Xsara, con el C4 o el DS3, seguía imponiéndose. Así hasta sumar 78 victorias. He escuchado a muchos aficionados decir que Loeb ganaba gracias a los coches que pilotaba. Claro, los Citroën siempre han sido competitivos pero no tanto como la gente cree. Personalmente, como he dicho antes, el francés tenía la facilidad de hacer más pequeñas las posibles carencias de sus monturas. Y es que ha tenido como compañeros de equipo a nombres como Mikko Hirvonen, Dani Sordo, Colin McRae o Carlos Sainz, y ninguno ha sido capaz de hacer ganar tanto a Citroën como él.
Únicamente Sébastien Ogier pudo plantarle cara a su compatriota, Sébastien Loeb, a bordo del Citroën DS3 WRC durante el año que convivieron juntos al frente del equipo oficial, en 2011. Sin embargo, la competencia que le estaba haciendo Ogier al entonces siete veces campeón del mundo, no era beneficiosa para el equipo, por lo que el de Gap decidió marcharse al nuevo proyecto de Volkswagen en 2012.
Desde la retirada de Sébastien Loeb, tan sólo han logrado hacer ganar al DS3 WRC Dani Sordo y Kris Meeke, en Alemania 2013 y Argentina 2015, en ambos casos tras debacle de los Volkswagen. Desde Citröen afirman que el único capaz de plantar cara a los de Wolfsburgo, es Kris Meeke, pero sin embargo, Sébastien Ogier afirma que los chevrones han perdido mucho potencial desde la retirada de Sébastien Loeb. El tricampeón del mundo de rallyes reconoce que es su compatriota es el único capaz de sacarle el máximo potencial al DS3 WRC, incluso después de llevar tiempo alejado de los rallyes y no haber participado en el proceso de evolución de la montura. Un claro ejemplo de esto que comenta Ogier es el pasado Rally de Montecarlo 2015.
«En el deporte del motor, el coche juega un papel muy importante. Dicho esto, en rallyes, la normativa hace que los coches sean cercanos en términos de rendimiento. Lo que hay dentro del habitáculo es esencial. La prueba: cuando Sébastien Loeb no está, el Citroën DS3 WRC es más lento. Esta temporada fue probablemente la mejor para Julien y para mí. Hemos cometido un único error, en España. Va a ser difícil hacerlo así en 2016. En cada rally la batalla ha sido muy intensa. La gente cree que he ganado con el codo en la puerta» comenta Sébastien Ogier.

