Cuando la tecnología de la Fórmula 1 llega a la vida cotidiana
Puede que no nos demos cuenta y no observemos en nuestro día a día cómo, conceptos que en su día fueron revolucionarios en la Fórmula 1, han terminado siendo implementados en los automóviles utilitarios que finalmente adquirimos en los concesionarios.
La Fórmula 1 hace unos años se ha convertido en un deporte en el que la ingeniería y la tecnología pesa mucho más que el factor humano del piloto. Es fácil observar el cambio hacia esta dinámica analizando, de un vistazo rápido, los últimos ocho o diez monoplazas de cualquier escudería. Esta guerra tecnológica llega a tales niveles que ha terminado afectando tanto a los aficionados de este deporte como a los que no lo son.
Por ejemplo, el avance de las telemetrías, del Business Intelligence y del Big Data ha convertido a la Fórmula 1 en uno de los deportes favoritos de la gente en las apuestas deportivas. Cualquier fin de semana echamos un ojo a las grandes casas de apuestas como Betway y observamos que en su programa tienen ofertados diferentes mercados de este deporte. Aunque no lo parezca, este negocio mueve millones de euros tanto en apuestas como en patrocinios, y marcas como Betway apoyan diferentes proyectos deportivos que permiten a deportistas, competiciones y entidades seguir creciendo.
Ahora, vamos a analizar, cómo la tecnología que se implementa en la Fórmula 1 encuentra nuevas vías de implementación en los coches utilitarios de los que disfrutan, aficionados y no aficionados, en su día a día.
Uno de los aspectos básicos de mejora año a año son los neumáticos. Siempre se trabaja por innovar, encontrar mejores materiales en resistencia, agarre, desgaste… Cada año en la Fórmula 1 los neumáticos son mejores y esos neumáticos creados por Pirelli, Bridgestone o Michelin terminan llegando al mercado adaptadas a los automóviles al uso.
Otro de los imprescindibles en el listado son los dispositivos de frenado. Echando un vistazo rápido atrás podemos observar cómo han evolucionado los vehículos en este aspecto y cómo se prevén aún mejoras que afectan directamente en la seguridad de los pasajeros y en la fiabilidad de la conducción.
Después nos iríamos a temas de ahorro energético, cajas de cambio, evidentemente los motores, aerodinámica y diseño (no solo aerodinámico sino también de estilos más deportivos), telemetrías (con el ordenador de a bordo podemos conocer cada vez más datos del coche que utilizamos a diario…), sistemas de suspensión, materiales de todo tipo…
Se puede observar que las variables son infinitas y que, por fortuna, gracias a este deporte podemos disfrutar en nuestro día a día de coches mucho más seguros y fiables a la par que de motores más potentes y diseños deportivos ¡Todo positivo!
Como veis, elementos que, a día de hoy, parecen totalmente comunes y normales, fueron probados y requeridos en primera instancia por el deporte rey del motor, un apartado más en el que la Fórmula 1 se convierte fundamental en nuestras vidas en un aspecto de lo más costumbrista y cotidiano como es el transporte.



