Cristina Gutiérrez, 15º a pesar de parar a ayudar a Loeb: «Estoy contenta con el ritmo»
Cristina Gutiérrez ha tenido de nuevo una labor excepcional dentro del equipo Dacia al volver a ser el ángel de la guarda de un Sébastien Loeb que vio como la pareja española volvía a aparecer en un momento en el que lo necesitaban. El francés veía como la varilla de dirección de su coche se rompía y el recambio que tenían se había quedado atrás entre los destrozos del vuelco que habían tenido kilómetros atrás.
La pareja española, que pasaba a ser mochilera desde ayer después de su abandono y reenganche ayer por la rotura de la dirección del Dacia; se paraba a ayudar a Sébastien Loeb y le cedían una varilla de dirección y los ayudaban a cambiarla para perder el menor tiempo posible. Pese a todo, la burgalesa ha conseguido terminar en 15ª posición de la etapa, contenta con el ritmo que han tenido después de los problemas que les hicieron abandonar ayer. Ahora, trabajarán para Nasser Al-Attiyah, la única punta de lanza del equipo que sigue en carrera y con opciones de victoria, ya que Sébastien Loeb se ha visto obligado a abandonar después de su vuelco de hoy.
«Estamos en la meta de la especial número tres, y esperemos que Seb [Loeb] pueda continuar, porque estábamos llevando un buen ritmo y le hemos visto parado. Le faltaba una pieza que teníamos y una rueda de repuesto nuestra, porque se habían quedado sin nada. Lo que hemos hecho ha sido seguir con buen ritmo, intentar seguir a Nasser [Al Attiyah], porque ellos tenían faena en reparar el coche, y a 80 kilómetros del final hemos pinchado la única rueda que nos quedaba, entonces he bajado mucho, mucho el ritmo porque la etapa era muy de pinchar. Así que estoy muy contenta del ritmo que hemos llevado a pesar de las paradas y las detenciones de hoy. Veremos cómo continuar porque sería una pena que no», comenta Cristina Gutiérrez.



