Comparativa Audi A4 vs. DS5: El experimentado y el recién llegado
Dos conceptos muy diferentes pero que están encajonados en el mismo segmento, el de las berlinas premium. Todos conocemos al Audi A4 y también somos conscientes que en los últimos años ha sido la primera opción de compra para un cliente que ha querido un vehículo refinado y perfecto para viajar. Sin duda, los alemanes han sabido avanzar y desarrollar un producto que siempre ha estado a la altura de las exigencias, sin embargo, poco a poco la competencia está sabiendo plantar cara a un Audi A4 que mientras más meses pasan, más complicado tiene mantener su liderato. Hoy lo comparamos y os traemos una alternativa que pese a ser todavía algo desconocida, es una opción muy interesante, sobre todo, por todo el equipamiento que monta de serie a un precio ajustado para el segmento en el que nos encontramos.
Hablamos del DS5, el modelo más grande que comercializa DS, la marca premium de Citroën. Muchos os asustaréis u os marcharéis de esta comparativa porque os habréis escusado preguntando cómo tenemos la cara de comparar a un «Citroën» con un Audi. Un consejo antes de empezar, quitaros los estereotipos relacionados con las marcas de la cabeza porque ambos modelos son muy diferentes, pero a la vez, productos bastante premium. Sin embargo, tanto el Audi A4 como el DS5, son capaces de darnos cosas muy interesantes. Si os habéis quedado finalmente, vuestra pregunta es: ¿estará a la altura el francés del alemán?
Diseño Exterior: Conceptos muy diferentes
Sin duda, el Audi A4 engloba todo lo que busca el típico comprador que va a un concesionario a adquirir una berlina premium: elegancia, clase, discreto, bonito y más estilizado. Es real, además, a esto hay que sumarle que el modelo alemán cuenta con más espacio al tener una mayor longitud de su carrocería. Sin embargo, es al DS5 al que miras durante más tiempo cuando pasa por delante de tus ojos. El francés no es tan formal, tan usual y sobre todo no está tan visto. Para mi, es más original, más deportivo y sobre todo a los ojos de la gente, más divertido.
Para mi, en cuanto a diseño exterior, gana el DS5. El Audi A4 es un coche muy continuista, con un diseño muy atractivo pero sin querer llamar mucho la atención. Es un «señor», con elegancia, con mucho aplomo a su paso y sobre todo, con ganas de aparentar que es un coche premium. Sin embargo, el DS5, es un coche premium, pero divertido. Con su altura que le da un toque muy deportivo, el portón trasero, su llamativo frontal, y además de sus detalles originales, como los cromados a lo largo de la carrocería, el techo panorámico, y las preciosas llantas de aleación que montaba nuestra unidad de pruebas, deja boquiabierto a su paso.

Interior y habitabilidad: Un claro ganador
Sin embargo, en cuanto a espacio, el claro ganador es el Audi A4. Únicamente teniendo en cuenta la diferencia de 20 centímetros de longitud entre ambos modelos, se puede apreciar cual es la filosofía de cada una de las dos berlinas premium que estamos comparando. Los 4,53 metros del DS5 aseguran deportividad, buen comportamiento dinámico pero unas plazas traseras comprometidas en altura y espacio por la caída del techo en la zaga de la carrocería, muy deportiva por cierto. El aspecto donde más flojea el modelo francés es tanto en habitabilidad en plazas traseras como en maletero, y es aquí donde el Audi A4 gana con bastante contundencia. Sin embargo, el DS5 cuenta con 10 cm más de anchura en las plazas traseras y un suelo plano, es decir, es mejor para que viajen tres adultos.
Si dejamos la habitabilidad y nos volvemos a centrar en el diseño, echamos un buen vistazo a ambos interiores. Sin duda, a mi me tiene ganado el interior del DS5 que realmente parece una nave espacial. El salpicadero, los asientos, el volante y hasta el reloj analógico, es llamativo. Te sientas en las plazas delanteras y el coche te envuelve, como si fuera un cockpit de un avión. Futurista es la palabra que define perfectamente al interior del modelo francés. Sin embargo, por otra parte se encuentra el Audi A4, siendo en su interior mucho más clásico, más ‘cuadriculado’, y ordenado, siendo todo un poco más simple y sencillo de manejar. Pero algo que me sorprendió gratamente es que las calidades del DS5 no tienen nada que envidiar a los del Audi A4. Los cueros, los ajustes y los tactos de los botones tienen una calidad sublime, propio de un coche claramente premium.
Motorización: Diésel vs. Gasolina, con un rendimiento similar
Las versiones que tuvimos el placer de probar para comparar fueron para el Audi A4 un motor 2.0 TFSI Ultra S tronic de 190 caballos, y para el DS5 un motor BlueHDI 180 EAT6 de 180 caballos. Dos motores potentes, el del modelo alemán gasolina, mientras que el del francés es diésel. Sin embargo, es interesante hablar sobre la gran tecnología que monta el Audi A4, ya que su motor gasolina se estabiliza en unos consumos propios de un diésel y podemos confirmar que este propulsor es una de las alternativas más eficientes en cuanto a motorizaciones de gasolina turbo en el segmento.
En cuanto a rendimiento, nos encontramos ante dos motores bastante potentes y con una gran respuesta al pedal del acelerador. Quizás, el del Audi A4 es más instantáneo y más travieso, funcionamiento propio de un motor gasolina. Sin embargo, sorprende el gran rendimiento del motor del DS5 ya que responde muy bien a la hora de pedirle rendimiento instantáneo y dentro del habitáculo no parece que monte un propulsor diésel, dado su baja sonoridad y vibración. Por otra parte, ambos motores se encuentran unidos a una caja de cambios automática. En el caso del Audi A4, nos encontramos ante una magnífica caja de cambios automática S tronic de doble embrague y siete velocidades, que siempre ha dado un funcionamiento espectacular, y en esta ocasión no iba a ser menos. Por otro lado se encuentra el DS5, que cuenta con una caja de cambios automática EAT6 de tipo convertidor de par con seis marchas, que es un gran salto hacia delante del Grupo PSA en cuanto a automatización de cajas de cambios pero que todavía está un poco por detrás de la del Grupo Volkswagen, aunque su funcionamiento es refinado aunque algo menos que la del Audi A4, y además algo más lenta.
Pero sin duda, cada caja de cambios unida a la motorización correspondiente tiene méritos. Si hablamos de la S tronic de doble embrague del Audi A4, el modelo alemán consigue marcar unos consumos propios de un diésel cuando la motorización es de gasolina, algo que nos hace evidenciar la gran eficiencia de los motores gasolina turboalimentados. Por otro lado se encuentra la caja de cambios de tipo convertidor de par EAT6, que pese a tener un rendimiento algo inferior a la del Grupo Volkswagen, tiene una clara ventaja, su precio. Incluirla en el coche no es demasiado caro en comparación al precio del vehículo con caja de cambios manual.
En definitiva nos encontramos ante dos vehículos con una vez más, dos filosofías diferentes pero esta vez a nivel mecánico, aunque con unos resultados bastante similares en cuanto a rendimiento. Ya es cuestión de gustos la elección.
Manejo: Perfectos para viajar
Los dos son grandes coches para recorrer muchos kilómetros: tienen una suspensión cómoda, un poco más en el DS5, están bien aislados y tienen un aplomo sobre el asfalto sin reproches. Sin embargo, a la hora de hablar sobre rigidez del vehículo, el Audi A4 se encuentra algo por encima del DS5, sobre todo en carreteras con asfalto en mal estado o tramos con muchos baches, ya que la mayor distancia entre ejes del modelo alemán favorecen en este aspecto. Además, en zonas lentas, el Audi A4 balancea menos y resulta más ágil, porque entra mejor en las curvas lentas, gracias a la rigidez que hemos comentado. Por otra parte, los frenos de ambos son excelentes y la capacidad de frenada de ambos vehículos es espectacular.
Además, algo que si tienen ambos son los modos de conducción. Sin embargo, en el Audi A4 son más extensos y configurables en comparación con los que cuenta el DS5. En el modelo francés tenemos dos botones junto a la palanca de cambios para activar el modo Sport o el Nieve. En el primero, la dirección se vuelve más dura y los cambios de marcha se extienden hasta las 4.000 revoluciones, mientras que el segundo está diseñado para ser utilizado en climas complicados, sobre todo en hielo y nieve, ya que obliga al coche a salir en segunda velocidad. Por otra parte se encuentra el Audi A4, quien te permite elegir que modo de conducción quieres utilizar. Efficiency, Comfort, Auto, Dynamic e Individual son los modos disponibles para seleccionar en el Audi Drive Select, que permite jugar con el rendimiento del motor de gasolina turboalimentado.
¿Conclusión? Complicada
Son dos polos casi opuestos. Dos formas completamente diferentes de entender el segmento de berlina de medio tamaño premium. Muchos al principio, seguramente, nos han tachado de locos al enfrentar un DS contra un Audi, o los menos sabios pensarían: «¿un Audi contra un Citroën? Que broma es esta».
Es verdad, hace unos años esta comparativa habría sido impensable. Hubiese sido un disparate plantear esta comparativa. Pero parece ser que la distancia entre Audi y DS parece haber casi desaparecido. Es evidente que el Audi A4 sigue siendo la referencia entre las berlinas premium de tamaño medio, pero todo es gracias a su gran volumen de ventas histórico. Ahora ha llegado un nuevo oponente, el DS5 y vale que quizás no sea demasiado barato, y que es mucho dinero para un coche que viene de una marca generalista como Citroën, pero todo lo que te da el DS5 de serie, a ese precio, no te lo puede dar el Audi A4. Además, dispone de una calidad francamente buena, sin nada que envidiar al Audi. Ahora, únicamente te queda decidir si te guías más por los estereotipos o eres capaz de tener personalidad y apostar por lo diferente, y sobre todo, por el trabajo bien hecho de una marca como DS. Sin duda, son dos grandes coches, y son más similares de lo que os pensáis. Así ha quedado evidente en la comparativa.









Interesantísimo artículo. Felicito al redactor del mismo.