Comparativa Audi A1 Sportback S-Line vs. DS3: Rivales directos
¿Otra vez comparando un Citroën con un Audi? ¿Otra vez? Una vez más me vais a tachar de loco, de no tener ni idea de coches y sobre todo, de cómo tengo la cara de comparar un Citroën con un Audi. Permíteme que me defienda. Personalmente creo y mucho en el producto que está realizando DS, marca premium de Citroën, como Audi es de Volkswagen o Lexus de Toyota. Toda marca de coches de lujo tiene una generalista detrás y DS no iba a ser menos. Sin embargo, como he dicho tantas y tantas veces, creo que somos ya mayores para dejarnos de estereotipos y evaluar un producto antes que una marca, y sí, DS está haciendo un gran trabajo poniéndose poco a poco a la altura de los mejores.
Una vez hayáis reflexionado, os daréis cuenta que ambos productos son similares, y con un equipamiento similar, no por el mismo precio, tenéis dos coches con los que vais a disfrutar tanto de la conducción como de un confort de otra clase.
Diseño: El DS3 gira más cabezas
Sin duda algo de lo que nos dimos cuentas al pasar por la misma calle con los dos coches, fue que el DS3 llama mucho más la atención. No porque uno fuera más llamativo que otro, ya que el coche francés que probamos montaba el equipamiento Sport al igual que el Audi A1 tenía el paquete S-Line.
Tanto los franceses como los alemanes han optado por estrategias de venta diferentes que han llevado, no por casualidad, a que tanto el DS3 como el Audi A1 se crucen en el camino. Citroën allá por 2010 decidió crear su línea DS, tres modelos exclusivos diseñados a partir de su gama con los que diferenciarlos para crear posteriormente una marca premium. Por su parte, Audi necesitaba adecuarse al mercado Europeo protagonizado por las emisiones y contaminación, por lo que se sirvió de sus “hermanos” Volkswagen Polo y Seat Ibiza para crear sobre una plataforma ya consolidada un nuevo “vehículo urbano deluxe”.
En cuanto a medidas, son muy parecidos ya que están dentro de un mismo segmento B, que tiene los tamaños muy estandarizados. Pero si hablamos de diseño, permíteme que te diga, el DS3 gana por goleada. En mi opinión, el Audi A1 es un A3 en pequeño, con el mismo diseño tanto exterior como interior, es decir, es un Audi más. Esto significa que gusta y mucho tener este modelo, sin embargo, no llamas la atención de la gente al ser un coche bastante más visto que su contrincante francés. Por su parte, el DS3, con una gran cantidad de cromados en laterales y morro, con una rejilla de ventilación muy estilizada y con una combinación de colores blanco nacarado y marrón en el techo, llamaba muchísimo más la atención y sobre todo, giraba muchas más cabezas a su paso. Ya sea por la gran firma luminosa que tiene, o por las bonitas llantas en dos colores, el pequeño francés gana por goleada en cuanto a diseño exterior, a su rival alemán.
Interior: En diseño me gana más el Audi A1. En habilidad, el DS3 gana por goleada
En cuanto a calidad, ambos modelos estaban en un nivel superior. Sin embargo, en cuanto a diseño me llama más la atención el del Audi A1 ya que ofrece un aspecto de mucha calidad en los acabados pero la presentación es bastante sobria. Los botones de la consola central se reducen a tres mandos giratorios para la climatización y otros tantos para el audio. El recubrimiento de aluminio en las salidas de ventilación o el pack de iluminación de cortesía, que se pagan aparte, ayudan mucho a obtener esta sensación de calidad.
Sin embargo, en el DS3, el diseño del salpicadero al completo es el de un Citroën C3, pese a que las calidades son mucho mejores que las del modelo generalista. Algo que no me gustó fue el hueco dejado por los ex-controles del sistema multimedia cuando el modelo no tenía pantalla táctil de 7 pulgadas, ya que ha sido recubierto por una pieza de plástico negra que impide que se pueda usar para guardar algo. Por otra parte, algo que tampoco me llamó mucho la atención fue la gran lámina de plástico que recorre toda la parte central y del pasajero del salpicadero, ya que si es de un color oscuro (como era en el caso de la unidad de pruebas), se notaba mucho el polvo.
Pero si nos ponemos a hablar de habitabilidad, tenemos un claro ganador y en mi opinión por goleada. Partiendo de que el Audi A1 es un modelo que ha sido homologado para cuatro pasajeros mientras que el DS3 para cinco, ya podemos tener pistas de que el modelo francés es bastante más confortable que el modelo alemán. Ambos modelos son muy espaciosos en las plazas delanteras y se accede a ellas a las mil maravillas, además de contar con una posición de conducción regulable a más y no poder en ambos. Sin embargo, es cuando pasamos a las plazas traseras y maletero cuando vemos las carencias del Audi A1. Como hemos comentado, en el DS3 un quinto ocupante podrá viajar en las plazas traseras aunque, deberá apretarse bastante, aunque a diferencia con el Audi A1, hay más libertad de movimientos, más altura libre para la cabeza y se accede sin necesidad de retorcerse como una serpiente. Por otro lado, en cuanto a soluciones útiles en el habitáculo, el modelo francés vuelve a ganar ya que cuenta con muchos más huecos portaobjetos.
Y ya terminando con el interior, pasamos al maletero en el que al igual que en las plazas traseras el DS3 está un pasito por delante de su competidor, el Audi A1. Al maletero del modelo francés se le puede sacar más provecho porque sin duda es el más amplio de toda su categoría. Sus 285 litros iniciales, teniendo 15 litros más de capacidad que el del modelo alemán. ¿El secreto? El DS3 cuenta con un maletero más profundo, ancho y con formas más regulares que permiten aprovechar mejor el espacio. Además, si abatimos los asientos traseros podemos superar los 900 litros de capacidad en ambos casos, aunque la limitada anchura del portón seguirá complicando mucho la introducción de objetos grandes.
Motorización: Prácticamente iguales
Nos encontrábamos ante una muy complicada situación a la hora de evaluar la motorización y el comportamiento dinámico de nuestros dos vehículos que hoy comparamos. Nos hallábamos ante el gran dilema de qué hacer con dos coches de gasolina con 130 y 150 caballos, y en sus versiones Sport y S-Line.
Para dicha comparativa teníamos en nuestro poder un DS3 PureTech 130 S&S en su variante Sport y con el sistema Start&Stop incluído. Por otra parte teníamos un Audi A1 Sportback S-Line 1.4 TFSI CoD 150 CV S tronic. En el caso del modelo francés, nos encontrábamos ante una caja de cambios manual de seis velocidades, mientras que en el coche alemán contábamos con la habitual caja de cambios automática del Grupo Volkswagen de doble embrague denominada S tronic, con levas detrás del volante.
Después de haberse notado tremendamente la ironía sobre nuestra supuesta complicada situación, cogimos los dos modelos y nos fuimos a nuestro tramo de pruebas habitual, bastante revirado. Tras dar cuatro pasos por curvas y más curvas, y además volver a casa por carreteras nacionales y autovía, ya tuvimos una clara idea del comportamiento de los propulsores que montaban nuestras unidades de prueba.
20 caballos de diferencia entre la unidad de potencia del DS3 y del Audi A1, que realmente no significaron una gran diferencia de rendimiento. El modelo francés pudo seguir en cuanto a aceleraciones y cambios de ritmo al coche alemán, algo que pone en manifiesto la gran respuesta desde bajas vueltas del motor del DS3. En rendimiento a la hora de exprimir la mecánica, ambos motores tenían rendimientos similares a pesar de la diferencia de caballaje, aunque la mecánica alemana es un poco más suave que la francesa a la hora de conducir.
En cuanto a eficiencia, el motor del Audi A1 está un pequeño paso por detrás, quizás por culpa de la caja de cambios automática. Los modos de conducción con los que contaba el modelo alemán ni siquiera le han podido dar los consumos que nos consiguió marcar el motor PureTech 130 del DS3. Rodando por autovía con el Audi A1, por ejemplo, a una velocidad constante y siendo cautelosos con el acelerador, su consumo es de 7 l/100 km. Pero activando el modo ‘efficiency’ a través del ‘drive select’, este consumo se reduce hasta los 6.6 l/100 km. Por otro lado, con el DS3 conseguimos consumos entre los 6,1l/100km y los 6,8l/100km, algo que deja en evidencia la gran eficiencia que tienen los motores PureTech del Grupo PSA.
Manejo: El Audi A1 da mejor rendimiento, el DS3 más confort
El chasis del A1 resulta casi perfecto, es silencioso y su calidad de rodadura exquisita, el morro apenas se hunde al entrar de forma precipitada en las curvas y el guiado de la trayectoria es siempre sencillo, directo y no plantea problemas al conductor. Frena bien y acelera mejor. La pega es que el tarado rígido de la suspensión que sin duda resulta algo molesto para los ocupantes. Es aconsejable tenerlo en cuenta si el uso que se le va a dar va a ser mayoritariamente urbano.
Por otro lado se encuentra el DS3, que en esta nueva versión después de abandonar el nombre de Citroën ha mejorado mucho sus carencias. Ya no se va de morro y no tiende a irse a la derecha cuando frenamos con brusquedad. El DS3 ya va por donde el conductor le pide y no rechista a la hora de exigirle, siguiendo una trayectoria limpia por el lugar exacto. Ya no hay sustos, ni contratiempos ni sensación de inseguridad y las suspensiones no hacen balancear a la carrocería y tampoco se sienten tan duras y rígidas como las del A1.
Sin embargo, ninguno de los dos modelos es un mal coche en cuanto a manejo. Cada uno juega sus bazas y aunque el chasis del DS3 no sea tan bueno como el del A1, el confort del modelo francés no lo tiene el alemán. Para mí, el coche perfecto a nivel de manejo sería una mezcla entre el DS3 y el Audi A1.









