Compañerismo y mala suerte, así se traduce la mitad de temporada de Valtteri Bottas
¿Valtteri Bottas llegará a ser campeón del mundo de Fórmula 1? Una pregunta muy directa en la que la mayoría apostaría por un «no» rotundo viendo sus actuaciones desde su llegada al equipo de la estrella, pero sería muy difícil acertar tras solo dos años en la cúpula de Mercedes, al lado de uno de los mejores pilotos de la historia.
Este año en el Gran Premio de Alemania, el piloto finlandés tuvo la oportunidad de atacar a Lewis Hamilton, que iba primero con neumáticos mucho más desgastados. Sin embargo, Valtteri cumplió con las estrictas órdenes de su equipo y respetó la decisión de acabar segundo en beneficio del británico, el favorito para llevarse el mundial.
Sin embargo, en el pasado hemos vivido momentos muy tensos entre compañeros que no han respetado las decisiones de sus equipos. En 2013, durante la carrera en Sepang, Sebastian Vettel ignoró el famoso ‘Multi 21’ del equipo Red Bull para finalmente atacar a Mark Webber y llevarse la victoria.
En una entrevista dirigida a Valtteri, reconoce que su objetivo siempre ha sido el mismo y es ganar el campeonato de Fórmula 1, pero que no tiene por qué cambiar su forma de ser para conseguirlo.
«Hago lo que es mejor para mí. Tengo hambre de victorias, y veremos si soy lo suficientemente bueno para ganar un campeonato algún día. Todos los pilotos son diferentes. Siempre he sido así. Yo soy como soy. Puedo ser amable. No tengo que ser grosero sin ninguna razón. Sé que cuando estoy en el coche, siempre doy lo mejor de mí», dice Valtteri Bottas.
La mala suerte también le ha privado al piloto finlandés de subirse a lo más alto del cajón este año. En Bakú estaba saboreando la victoria tras una actuación impecable, pero un pinchazo en las últimas vueltas le impidió llevarse aquel ansiado triunfo; en China, probablemente también se habría alzado con la victoria de no ser por la salida del Safety Car y la mala estrategia de Mercedes; en Francia, fue golpeado por Sebastian Vettel y solo pudo ser séptimo…
«Mi amor por este deporte no se ha debilitado desde mis años de karting. Cada vez que estoy en el coche, me siento muy feliz. Ser piloto de Fórmula 1 es lo que siempre he querido hacer y tengo mucha suerte de que este sea mi trabajo. Es el sueño de mi infancia y sigue siéndolo», concluye.



