Colon Herta admite que ve muy complicado llegar a la Fórmula 1 en 2027
Herta ha dado un giro total en su carrera este año. El estadounidense dejó la IndyCar para perseguir el sueño de la Fórmula 1. Eso sí, al no tener Superlicencia, debe correr en Fórmula 2 y lo hace con el apoyo de Cadillac, con el fin de dar el salto a la categoría reina en los próximos años. A sus 26 años, le queda mucho tiempo por delante.
La etapa con Andretti en IndyCar se ha detenido para Herta y ahora mismo es una pieza importante en el proyecto de Cadillac de Fórmula 1. Es su piloto de pruebas y de desarrollo, ya que no puede ser reserva por el hecho de no tener Superlicencia. Ese rol corresponde por el momento a Guanyu Zhou.
Lo que sí hace Herta es contabilizar como debutante para las sesiones de Libres 1 destinadas para este tipo de pilotos, que volverán a ser cuatro este año. Él estará en el coche de Sergio Pérez en dos sesiones y en el de Valtteri Bottas en otras dos. Pero a pesar de su amplio programa de rodaje con un Fórmula 1 este año, el propio Colon Herta admite que no siente que sea viable aspirar a un asiento titular en la categoría reina en 2027.
Y es que la realidad resulta desalentadora para el piloto de 26 años: en 18 carreras nunca ha pasado del quinto puesto, por lo que actualmente ocupa solo la 16ª posición de la general en la F2. Eso no solo no da puntos para la superlicencia, sino que tampoco debería convencer precisamente a Cadillac de que es la elección adecuada.
«En cuanto a mí y a mis objetivos: quiero llegar a la Fórmula 1 y quiero hacerlo tan pronto como se pueda. Hasta ahora nadie me ha dicho nada, y sencillamente no sé hasta qué punto es realista. Creo que simplemente se trata de saber un poco más qué quiere o necesita el coche y cómo quiere ser conducido. Todos estos coches tienen pequeñas diferencias que hacen que al final todo encaje. Antes había ido un poco a ciegas e intenté averiguarlo todo. Saber algo más sobre cómo funciona el coche ayuda enormemente. Eso me da mejores sensaciones», comenta Colon Herta.
«Cuando solo tienes una hora, dentro del coche literalmente se siente como si todo pasara extremadamente rápido. Da la sensación de que solo hubieras estado dentro cinco minutos. Te bajas y enseguida piensas: ‘Ah, debería haberlo hecho así’ o ‘tendría que haberlo hecho de otra manera’. Así que sí, creo que cualquiera diría: si tienes una segunda oportunidad al volante, lo haces mejor. Y en mi caso, sin duda, eso habría supuesto un progreso bastante grande», añade.



