Adrian Newey desvela el objetivo clave de Aston Martin para 2027
Aston Martin y Honda no han comenzado muy bien su relación profesional en esta temporada 2026 en la que durante doce carreras han estado arrastrándose por la pista sin tener el potencial ni la fiabilidad para competir contra nadie que no fuera contra ellos mismos. Hundidos en la zona baja de la parrilla y lejos del resto, el equipo ahora trabaja para darle la vuelta a la situación y tras un toque de fondo realmente duro, desde Hungría, donde introdujeron una gran cantidad de novedades que surtieron efecto, el equipo espera ir para arriba y conseguir cada vez mejores resultados.
Lo mejor para Aston Martin es que los días más duros ya son cosa del pasado, han visto la luz al final del túnel y de aquí a final de año todo indica que van a mantener esta tendencia positiva que siempre sube la moral de todo el equipo. Y ante esta situación, el jefe de equipo de Aston Martin, Adrian Newey, ha confirmado que ya están trabajando en el coche de 2027. El británico avanzó semanas atrás que ya se encuentran en las primeras fases de investigación y es momento de tomar las grandes decisiones arquitectónicas. Asimismo, están estudiando varios conceptos de suspensión delantera y trasera.
«Un objetivo clave es iniciar la producción del modelo 2027 mucho antes, para no someter a todos a la misma presión que hemos tenido este año. Eso nos permitirá optimizar el peso, la rigidez y los detalles de forma mucho más eficaz. Los más evidentes se encuentran en la unidad de potencia: un cinco por ciento más de combustible, algunos ajustes en el almacenamiento y la distribución de energía, y algunos retoques más sutiles», comenta Adrian Newey.
«En lo que respecta al chasis, los cambios son menos numerosos, pero aun así significativos. El más importante se refiere a lo que comúnmente se denomina la ‘bandeja’ o ‘rejilla’ en la parte delantera del suelo. El borde de ataque se ha desplazado unos 300 milímetros, lo que permite bajar la parte delantera del coche. Esto aporta un conjunto diferente de características aerodinámicas. También hay un alerón trasero ligeramente menos profundo para reducir la carga aerodinámica, algunos cambios en la parte delantera del suelo (las ‘garras de oso’ o ‘dedos’ se reducen de cinco a tres) y la eliminación de varios trucos que los equipos han estado utilizando alrededor del escape y el alerón trasero», añade.
«Para nosotros, la clave está en el cambio de la parte delantera del suelo. Supone un reto aerodinámico diferente para cada piloto. Como nos hemos visto obligados a madurar rápidamente como equipo en los últimos 12 meses, estamos en una posición mucho mejor para aprovechar los cambios en la normativa que hace un año. Ahora somos una organización mucho más madura, y eso me hace ser muy optimista sobre lo que está por venir», finaliza.



