Claire Williams admite errores en su gestión del equipo en los últimos años
Williams Racing está atravesando una de sus peores rachas de resultados por culpa de un rendimiento muy pobre en la Fórmula 1. En 2018 comenzó la tortura de ver como el monoplaza que estrenaban esa temporada era el peor con diferencia en comparación al resto de coches de los demás equipos. Esto provocó una serie de cambios dentro del equipo, que a día de hoy se siguen llevando a cabo y con el objetivo de ir mejorando poco a poco para llegar a la mitad de parrilla y ser competitivos a largo plazo.
El equipo con sede en Grove ha pasado de terminar subcampeón del mundo de Fórmula 1 de constructores en 2014, con 320 puntos, a ser el peor equipo de la parrilla en 2019 de manera destacada. Con este bajón de rendimiento y resultados, Claire Williams, jefa de equipo, ha asumido toda su responsabilidad y admite errores en su gestión del equipo en los últimos años.
«Para confirmar e incluso mejorar nuestros resultados, hemos cambiado parte de la estructura interna, lo que ha resultado ser un error. Fue mi iniciativa y yo soy la culpable. No enterramos nuestras cabezas en la arena, sabemos dónde estamos parados y qué tenemos que hacer para ganar, pero va a ser un proceso largo. Nuestra financiación depende casi totalmente de los patrocinadores y los ingresos de la Fórmula 1. Nuestro desafío ahora es crear el Williams del futuro a la vez que preservamos nuestra cultura. Sé que es solo una cuestión de tiempo antes de regresar a las posiciones en las que deberíamos estar», comenta Claire Williams.
En los últimos años, ha habido cambios dentro de la estructura de Williams que han hecho que la situación se haya convertido en crítica. En 2017, Paddy Lowe abandonaba Mercedes para fichar por el equipo de Grove, afrontando un nuevo reto como director técnico, puesto que abandonaba en el equipo campeón del mundo a finales de 2016. Dos años después, el ingeniero anunciaba su marcha provisional de la estructura por cuestiones personales.
Otro caso similar es el de Rob Smedly, quien llegó al equipo en 2014 con Felipe Massa y a finales de 2018 también anunció su marcha, al igual que el director de aerodinámica, Dirk de Beer. Estos cambios han provocado graves problemas en Williams, los cuales les costará a la estructura mucho dinero y tiempo para solucionar.



