El Circuito urbano de Valencia, un fantasma de la ambición.
El Circuito urbano de Valencia, inaugurado en 2008, formó parte del calendario de la Fórmula 1 entre 2008 y 2012, además de acoger otras competiciones como la GP2 o la Fórmula BMW. Actualmente, tres años después del último Gran Premio de Europa de Fórmula 1, el trazado se encuentra en un estado de abandono y deterioro considerable.
Al parecer, el Partido Popular ocultó facturas que debía abonarle entre los años 2008 y 2012 la empresa Valmor, gestora de la Fórmula 1. Dichas facturas ascendían a 617.438 euros. María José Salvador, que dirige a los nuevos gestores de la Consejería de Obras Públicas, se ha mostrado muy crítica con este suceso ya que el gasto de las obras del circuito para su departamento fue muy elevado, llegando casi a 100 millones de euros, y ha dejado una deuda de un 60%:
«Hemos vivido del cuento de la lechera y al final el cántaro se ha roto», comenta Salvador.
La Entidad de Infraestructuras de la Generalitat Valenciana (EIGE), tendrá que devolver a partir de 2016 un préstamo de 60 millones de euros utilizado para financiar las obras del trazado valenciano. Mientras tanto, las facturas encontradas corresponden tan solo a los años 2008 y 2012, algo que da que pensar a la consejera del PSOE:
«Lo que nos hace sospechar que los tinglados públicos se habrían utilizado gratis(por Valmor)», manifiesta Salvador.
Según se ha podido saber, entre todos los gastos como son los de las obras o el montaje de las infraestructuras, se asciende a 6’8 millones de euros además de otros 600.000 euros de vigilancia del recinto.
«Dijeron que la Fórmula 1 no iba a costar ni un euro a los valencianos. El capricho del PP valenciano por la fFórmula 1 nos ha costado un dinero con el que podríamos renovar por completo el parque público de viviendas», comenta indignada la consejera.
Además de esto, se añaden aproximadamente 90 millones de euros pagados por la Generalitat para pactar la celebración de cinco ediciones del GP de Europa, sin duda todo esto formando un gran derroche de dinero que contrasta con la desoladora imagen del trazado valenciano.
Tres años después de aquel Gran Premio de 2012, donde Fernando Alonso logró con el equipo Ferrari una de las victorias más emocionantes, tan solo queda un circuito fantasma lleno de suciedad, restos y daños causados por el saqueo con el paso del tiempo. Una imagen que representa bien todo lo sucedido en materia de política alrededor de ese trazado y además una imagen triste para los seguidores de este deporte.