Carlos Sainz confirma que «queda trabajo por hacer» antes de la clasificación de Imola
Carlos Sainz completa una agridulce jornada de viernes en Imola: el piloto español se siente cómodo con el rendimiento de su monoplaza en este inicio del fin de semana, aunque los tiempos no acompañan el buen estado de forma del que parece disfrutar la Scuderia Ferrari con la nueva evolución que estrena en el Gran Premio de Emilia-Romaña.
Primera de las dos citas italianas en las que Carlos Sainz lucirá el rojo Ferrari por última vez. Esta será su penúltima ocasión como piloto de la escudería de Maranello, antes de afrontar la próxima temporada con un nuevo equipo que desconocemos a día de hoy. Sin duda, la fecha de este fin de semana es una de las más destacadas en el calendario particular de la Scuderia y el madrileño espera obtener un buen resultado aquí.
Y es que el rendimiento del monoplaza les sitúa como los principales favoritos a conseguir grandes logros en la séptima prueba del campeonato. La gran evolución que estrena Ferrari parece funcionar como esperaban y el doblete de Charles Leclerc en el liderato de la tabla de tiempos pronostica un fin de semana teñido de rojo. Aunque no ha logrado juntar su vuelta rápida, Carlos Sainz muestra su optimismo cauto respecto a mañana.
«Ha sido un buen viernes para el equipo. Hemos completado unos buenos entrenamientos, en los que hemos hecho algunos cambios que van en la buena dirección y estoy razonablemente contento con el funcionamiento del monoplaza. No he conseguido hacer una buena vuelta con los neumáticos blando, pero creo que nos encontramos en una buena posición. Después de dos fines de semana sprint es bueno tener tener tiempo para probar diferentes cosas en el coche, aunque todavía queda trabajo por hacer antes de la clasificación», asegura Carlos Sainz.

