Carlos Sainz: «Hasta que el coche se paró, todo iba perfecto»
Carlos Sainz ha completado hoy el primero de los cuatro días de test que tendrán lugar durante esta semana en el Circuit de Catalunya-Barcelona. El madrileño ha completado 55 vueltas al trazado, y ha sido el primero en estrenar el nuevo Toro Rosso STR11, que hoy ha lucido sin patrocinadores, y sin su diseño final. En la tabla de tiempos, el compañero de Max Verstappen ha finalizado séptimo a a algo más de dos segundos del monoplaza más rápido de la jornada de hoy, el Ferrari de Sebastian Vettel.
Para Carlos el primer día de pretemporada ha sido agridulce. Por primera vez ha podido pilotar su monoplaza con el motor Ferrari, que tanto lo echaron de menos la temporada pasada por la falta de fiabilidad de la unidad de potencia Renault. Sin embargo, unos problemas de cambio durante la segunda parte de la jornada, hicieron que Toro Rosso tuviese que concluir la jornada de trabajo antes de lo previsto, ya que la reparación del problema impidieron a Sainz volver a pista cuando aún restaban 3 horas para que la sesión llegase a la conclusión.
«Por la tarde, el coche se paró. Desgraciadamente, tuvimos que parar, pero hasta entonces todo iba perfecto», ha declarado Sainz.
En Toro Rosso sabían que el día de hoy iba a ser uno de los más complicados de la pretemporada. Poner por primera vez en pista el coche con el motor Ferrari, prácticamente les obligaba a no poder realizar una jornada como los demás equipos. Pese a esto, Toro Rosso pudo rodar con normalidad durante toda la mañana, cosa que tal y como ha confirmado Carlos ha permitido a los ingenieros recoger los primeros datos de la nueva unidad de potencia.
«El equipo ha hecho un gran trabajo durante la jornada de hoy, nos las hemos tenido que arreglar para tener una mañana sin problemas, ha sido complicado, pero los chicos hicieron un buen trabajo», asegura.
Desde el equipo también han apuntado que las primeras sensaciones de Carlos Sainz han sido muy positivas acerca del motor, del que ha comentado que supone una mejora sustancial de potencia respecto al año pasado. De los otros componentes del coche, el equipo ha asegurado que es difícil sacar conclusiones, ya que se trata de un coche bastante parecido al de 2015.
Sainz, al término de la jornada, ha asegurado que no ha acabado del todo satisfecho. Su intención hubiera sido rodar, para entender un poco más el coche, y sumarle kilometraje, aspecto que será decisivo en el desarrollo de la pretemporada para los de Faenza.
«El coche es nuevo, y en el caso de Toro Rosso incluso el motor es diferente respecto a 2015, así que es importante rodar mucho para descubrir cualquier eventualidad y asegurarnos de que no hay averías o son las mínimas. Ya en los segundos test empezaremos a tener una idea más clara de dónde estamos, pero hay muy pocos días para probar, ocho jornadas de las que cada piloto del equipo pilotará en la mitad», ha explicado.
«Todos estábamos esperando que llegase el día de probar el nuevo coche, ha sido un logro poder llegar a estar hoy en pista después de un invierno muy complicado», confirma.
«En 2015 no tenía apenas experiencia en Fórmula 1, mientras que ésta es mi segunda temporada en la categoría, algo que por cierto no me había pasado nunca -he ido pasando de campeonato en campeonato cada año e incluso he simultaneado varios en algunas temporadas» explicaba. «Por tanto, los procedimientos y los objetivos son también diferentes: tengo más experiencia, ahora nos podremos centrar en conocer lo mejor posible el coche, con el mayor detalle. Ya no será necesario fijarse en aspectos más generales como teníamos que hacer en 2015. Los datos serán importantes para el equipo ya que, pese al poco tiempo entre las pruebas y el primer GP, aún podrán realizar algunos ajustes a tiempo para Australia. ¡Nos quedan 27 días para que se apaguen los semáforos!», concluye Carlos Sainz.