«¡Carlos, por favor, dinos algo!»
Fueron los 15 minutos más angustiosos que se recuerdan en el equipo Toro Rosso. Durante los terceros entrenamientos libres del pasado Gran Premio de Rusia, cuando todo marchaba por normalidad, Carlos Sainz sufrió un fuerte y a la vez extraño accidente en la curva 13 del Autódromo de Sochi.
Una montaña de protecciones TecPro enterraba al coche de Carlos Sainz y lo único que podían ver el equipo Toro Rosso a través de los monitores y la señal internacional del Gran Premio era como asomaba únicamente el alerón trasero y las ruedas de un STR10 empotrado contra las protecciones de la curva 13. Por el lado opuesto, el impacto había doblado y casi partido los raíles. No había marcas de frenada en el suelo. La escena invitaba a ponerse en lo peor. Es entonces cuando en el equipo Toro Rosso comenzaron a perder los nervios y pedían desesperadamente a Carlos Sainz que les contestara por la radio. Marco Matassa, el ingeniero del madrileño, le pedía nerviosamente a su piloto una respuesta que no llegaba.
«Carlos ¿Estás bien? Por favor, ¡dinos algo! ¿Estás bien?»
El tiempo pasaba, los minutos corrían lentamente y no había imágenes que aclararan el estado de Carlos Sainz. Todos los equipos comenzaron a interactuar en redes sociales sobre el accidente de Carlos Sainz y la gravedad de este. En el box, Borja Ortiz-Echagüe, mánager de Sainz, intentaba dar respuestas sobre su piloto con una mano ocupada por el móvil y con la otra los cascos de la radio. La familia del madrileño se había puesto inmediatamente en contacto con Borja tras ver el accidente de «Carletes» para intentar recibir todas las novedades de la situación, pero la noticia era que no había noticias.

El golpe había sido brutal. A 270 Km/h el primero contra el muro de la izquierda y 46 G de desaceleración. Aquí está la razón por la cual Carlos Sainz no pudo ponerse en contacto con el equipo. En el primer impacto con el muro, el sistema de radio del coche se rompió. En ningún momento el madrileño perdió la consciencia, pero, totalmente cubierto por las barreras de absorción, pasó por momentos de agobio. Esto sumado a que el español intentaba decir al equipo que estaba bien y nadie le escuchaba le hizo intentar quitarse de encima las protecciones TecPro, para que supieran desde fuera que no había pasado nada, pero el intento fue fallido. Entonces decidió apagar los sistemas del monoplaza e intentar salir, aunque sólo podía mover las manos y las piernas dentro del monoplaza. Este segundo intento también fue fallido por lo que decidió quedarse quieto y esperar el rescate por parte de los comisarios. Pero tardaban una eternidad. Hicieron falta incluso una grúa para quitar las protecciones de encima del STR10. Cuando descubrieron al piloto, pudieron ver los gestos del piloto, pulgar en alto. La angustia, por fin, comenzó a ceder.

Y llegamos al centro de la cuestión. ¿Por qué se produjo el accidente? Phil Charles, ingeniero jefe de Toro Rosso, informó a los medios de que el equipo está finalizando su investigación.
«Sin embargo, hasta ahora no hemos encontrado nada significativo. Desde un punto de vista personal, estoy impresionado de cómo el coche ha aguantado semejante golpe: la zona del cono frontal ha sobrevivido, y las cuatro ruedas estaban todavía sujetadas por los cables. El chasis está en buen estado también».
Justo antes de que se produjera el impacto en la curva 13, el equipo Toro Rosso pidió a Carlos Sainz que redistribuyera el reparto de frenada, cargando más el tren trasero. El español hizo caso a las indicaciones que le llegaban desde el muro y poco después ocurrió el fuerte accidente. Franz Tost, máximo responsable del equipo, detalló las posibles circunstancias del accidente detallando sucesos que ocurrieron poco antes del golpe.
«Carlos había completado una tanda larga con el neumático Option, antes de cambiar al Prime para hacer dos vueltas más. Además, cambió la forma de frenar en el volante, con lo que tenía más frenada atrás. Una combinación de estos dos factores podría haber provocado el bloqueo de los frenos traseros, que hicieron el coche incontrolable”.
En definitiva, lo que importa de todo esto es que Carlos Sainz saliera ileso de un accidente de tal magnitud. Esperemos que en el futuro, no volvamos a vivir situaciones tan preocupantes como la que vivimos el sábado por la mañana gracias a la lentitud de los comisarios para sacar al piloto de dentro del monoplaza.

