Cadillac admite que la salida de Graeme Lowdon no fue «de muto acuerdo»
Durante el receso de verano de la Fórmula 1 se dio un movimiento inesperado, la escudería Cadillac F1 anunció este miércoles una reestructuración drástica en su cúpula directiva con la salida inmediata de Graeme Lowdon, quien fuera una pieza fundamental durante los últimos cuatro años en la construcción del proyecto estadounidense y su posterior llegada a la máxima categoría del automovilismo, su lugar será ocupado por Marcin Budkowski, quien asumirá el cargo de director del equipo.
La noticia tomó por sorpresa a todo el paddock debido a cómo se dieron las cosas. Lejos de tratarse de una salida pactada o de una transición cordial tras las primeras once carreras de la temporada inaugural, Dan Towriss, director ejecutivo de Cadillac F1, zanjó cualquier duda sobre la naturaleza de la decisión al confirmar abiertamente que no hubo acuerdo mutuo.
«Fue mi decisión, no fue una decisión mutua. No fue una decisión tomada de común acuerdo», confirmó
Towriss, aclaró que la directiva llevaba meses analizando el rumbo a mediano plazo de la escudería y evaluando perfiles capaces de liderar la siguiente fase de desarrollo. No obstante, el hermetismo con el que se manejó la operación respondió a la necesidad de proteger el rendimiento diario del equipo frente a las especulaciones de la prensa. Las conversaciones definitivas con Lowdon se produjeron la misma mañana del anuncio oficial, un margen de maniobra extremadamente ajustado pero inevitable bajo los códigos de confidencialidad que impone la Fórmula 1.
«Sí, Graeme y yo hablamos esta mañana. Así que, desde ese punto de vista, es una conversación muy reciente, y no hay manera fácil de hacer esa transición en la Fórmula 1. ¿Se imaginan a la prensa si Marcin hiciera una visita guiada por la fábrica o si estuviéramos teniendo estas conversaciones? En ese caso, la situación se vuelve inquietante», añadió.
Ante las especulaciones sobre si los resultados iniciales de Cadillac en su temporada de debut habrían precipitado el despido, el director ejecutivo fue tajante y aseguró que el objetivo principal radica en evitar la reproducción de modelos operativos tradicionales en el paddock de la F1 y apostar por una estructura innovadora que acelere las ambiciones de los propietarios.
«No diría que se deba al rendimiento ni a los problemas iniciales de las últimas semanas. Se trata, en realidad, de tener una visión clara de lo que estamos construyendo para el futuro, del ritmo al que estamos progresando y de asegurarnos de que se alinee con las ambiciones de los propietarios», explicó Dan Towriss.
Con la llegada de Marcin Budkowski, quien fue exdirectivo de Alpine, trabajó para la FIA y otras estructuras de élite, Cadillac busca inyectar experiencia técnica de alto nivel para afrontar los próximos retos reglamentarios y comerciales. Mientras tanto, el equipo cierra una etapa fundacional liderada por Lowdon para dar paso a una era donde la dirección ejecutiva pretende imprimir un ritmo mucho más agresivo en su evolución dentro del Gran Circo.

