«Aston Martin se metió un gol en propia meta con Adrian Newey»
La llegada de Adrian Newey al equipo Aston Martin suponía la gran esperanza de un proyecto que ha crecido notablemente en las últimas temporadas, con unas instalaciones de primer nivel, tecnología de última generación y personal referente en la Fórmula 1. El ingeniero británico se dejó convencer por las ambiciones de Aston Martin y dejó casi dos décadas de trayectoria en Red Bull para afrontar un nuevo proyecto profesional en el que tiene el objetivo de hacer campeón a los de verde.
Pero la realidad es que el equipo Aston Martin y Honda siguen sin estar en condiciones de poder competir con cualquier equipo de la parrilla. Fernando Alonso fue el responsable de que el equipo haya podido terminar hoy la carrera del Gran Premio de Japón, pero lo ha hecho en 18ª posición y con un déficit continuo que evidencia que los problemas de Honda y Aston Martin son mayúsculos y necesitan todavía mucho para mejorar y sobre todo, poder competir.
Un equipo que ha comenzado la temporada muy por debajo de las expectativas, con muchos problemas de rendimiento y fiabilidad, y en una situación realmente complicada que hace que Adrian Newey no esté pasando por un buen momento y sobre todo, para muchos no esté dando la talla como asegura el ex-piloto de Fórmula 1, David Coulthard.
«Tras haber trabajado con Adrian durante la mayor parte de mi carrera, jamás lo habría imaginado como director de equipo. Tiene una gran mentalidad técnica, es un hombre de carreras y sabe resolver problemas desde un punto de vista técnico. La política de la Fórmula 1, con la que el director del equipo tiene que lidiar constantemente, y la política que a veces se genera con los medios de comunicación, no es un asunto menor; y menos aún a la edad de Adrian, que ronda los 60 años. Con el paso de los años, te das cuenta de que hay ciertas cosas que estás dispuesto a hacer y que ya no, porque tienes menos tiempo por delante que tiempo dejaste atrás», comenta David Coulthard.
«Se trata de una estrategia a largo plazo, así que me intriga saber más allá de la declaración de Lawrence Stroll, que reafirmaba que Adrian es socio del equipo, que tiene participación accionaria y que seguirán adelante con el plan original. Creo que simplemente se trata de una rectificación de lo que era una estrategia a corto plazo y que, de hecho, se ha convertido en un gol en propia puerta en las relaciones públicas, ya que generó dudas entre la mayoría de la gente, que se preguntaba: ‘¿De verdad va a funcionar?’. Ahora, es como si, como ya pensábamos, nunca fuera a funcionar», añade.



