Análisis técnico Williams FW41: Una nueva filosofía con Ferrari y Mercedes como referencia
El recientemente presentado FW41 es el arma con el que Williams pretende mejorar sus resultados en este 2018, con Lance Stroll y Sergey Sirotkin al volante. El nuevo monoplaza sigue, según palabras textuales de Paddy Lowe, una nueva filosofía de diseño respecto del coche del pasado año. El ingeniero británico, procedente de Mercedes, está de vuelta en Williams con el objetivo de devolver a la escudería británica a sus años de gloria.
Lowe, junto a Dirk De Beers, son los principales responsables de la coordinación del equipo de diseño de este nuevo monoplaza. La temporada 2017 no fue brillante para la escudería de Grove, finalizando el campeonato en la quinta posición del campeonato de constructores, por lo que esperan que con este nuevo ejercicio de ingeniería sean capaces de mejorar sus números.
En lineas generales podemos afirmar que este FW41 no se asemeja tanto al monoplaza del pasado año, sino que toma ideas de diseño ya contrastadas por equipos como Ferrari y Mercedes.
Parte delantera
En la parte delantera podemos apreciar que Williams continúa con la misma filosofía de diseño que lleva siguiendo desde 2015 en el morro (1), con la parte central más adelantada para permitir que el flujo de aire fluya a través de sus laterales y los pilares de sujeción del alerón.
El desarrollo de la cascada de flaps del alerón delantero no parece haber sufrido grandes cambios significativos en estas primeras imágenes, aunque posiblemente en los test de Barcelona prueben alguna otra configuración.
Si dirigimos nuestra mirada un poco más atrás, podemos observar que Williams ha copiado la aleta horizontal bajo la suspensión delantera (2) que introdujo Mercedes en el Gran Premio de España 2017. Este apéndice aerodinámico guiará el flujo de aire hacia la zona media del coche, donde encontraremos unos complejos bargeboards y sidepods.
Parte central
La parte central del coche es la más llamativa y donde más trabajo se ha realizado, ya que el reglamento introducido el pasado año deja mayor libertad imaginativa en este área.
Williams se ha fijado en el concepto presentado por Ferrari en 2017 como modelo a seguir. La complejidad de diseño en esta zona contrasta mucho con la filosofía llevada a cabo en el FW40.
Un trabajado bargeboard (3), con numerosas cuchillas en ángulo dirigen el aire hacia la toma de aire del motor y la zona trasera del monoplaza, flanqueado por un apéndice lateral tipo Ferrari (4). También se aprecia un ala horizontal (5) que desemboca directamente en la toma de aire del motor, que a su vez se estrechan y adquieren una forma más horizontal, también siguiendo la filosofía de los de Maranello. El objetivo es permitir que el aire fluya mejor por la parte baja hacia el difusor para crear más carga aerodinámica.
En esta zona también salta a la vista el «halo» (6), obligatorio esta temporada 2018. Williams ha optado por presentar el diseño base de la pieza de seguridad pintada en blanco, aunque la FIA permite la introducción de pequeños apéndices aerodinámicos adosados a éste que quizás veamos más adelante.
Parte trasera
Si nos movemos hacia la zaga del coche, destaca la ausencia de aleta de tiburón. Los de Grove se han acogido a las dimensiones máximas impuestas por la FIA para el diseño de esta pieza (7). Asimismo, la T-Wing desaparece tal y como la conocemos hasta ahora, dando paso a otro ala horizontal de forma similar bajo el alerón trasero y por encima de los escapes (8). En esa zona, el monkey seat también desaparece por su prohibición este 2018, por lo que los equipos tratarán de maximizar el efecto de estos apéndices aerodinámicos para su sustitución. El ala trasera, como la delantera, también presenta pocos diferencias respecto al monoplaza del año pasado, siendo una evolución lógica de ésta.
El diseño de los pontones laterales también ha sufrido grandes cambios respecto a sus predecesores (9), ya que pretenden guiar los flujos de aire generados por el nuevo diseño de los pontones y bargeboards, consiguiendo un cuello de botella reducido a mínimos con la idea de potenciar el efecto de succión del difusor trasero.
En resumen, Williams parece haber desarrollado un muy buen trabajo durante este invierno, presentando un monoplaza que difiere bastante de su predecesor con el objetivo de lugar mejores resultados. Para ello, se han fijado en soluciones aerodinámicas de los principales equipos de la parrilla, Ferrari y Mercedes. Veremos de que es capaz este FW41 con estos conceptos aerodinámicos importados y el motor Mercedes, referencia en potencia y fiabilidad.





