Análisis Haas VF-19: Evolución para intentar ser la referencia de mitad de tabla
Pese a que fue el primer monoplaza en presentarse, hemos esperado hasta el primer día de la pretemporada 2019 para analizar el nuevo arma del equipo norteamericano, que este año, cuenta con un mayor presupuesto gracias a la llegada de Rich Energy como patrocinador principal. Con este VF-19, el equipo norteamericano muestra una evolución de un chasis que fue realmente competitivo en 2018, y con el que intentarán conseguir el objetivo propuesto para este año: ser el mejor de la mitad de tabla.
Empezando por la parte delantera, a pesar de que parece tener una imagen bastante similar a la del VF-18, el monoplaza de Haas F1 para la temporada 2019 cuenta con algunas novedades realmente interesantes. Comenzamos con un alerón delantero completamente nuevo, regido por la nueva reglamentación aerodinámica, para pasar a un morro que tiene unas formas completamente similares a las del año pasado, a pesar de que en las fotos de la presentación no parecía así. Por ello, quisimos esperar a la versión definitiva del VF-19 que rodó ayer en el Circuit de Barcelona Catalunya.

La mayor novedad en el morro es la introdución del conducto S, que el año pasado no tenía, con el objetivo de sacar parte del aire delantero que recibe el chasis y hacer que el coche tenga un poco menos de resistencia al avance del flujo a la parte posterior. Además, podemos ver como los retrovisores han sido desplazados más hacia el extremo lateral del chasis y son rediseñados sus soportes.
Pasando al lateral y la parte trasera del monoplaza, podemos ver algunas novedades significantes en comparación al chasis de la pasada temporada, suponiendo una evolución y mejora de lo que pudimos ver en 2018. En primer lugar, vemos como la parte media del chasis ha sido completamente actualizada, con unos sidepod completamente rediseñados y unas entradas de aire en los pontones copiadas exactamente a las que tuvo el Ferrari de la pasada temporada.

Por su parte, el bargeboard parece similar al del año pasado, mientras que el endplate del alerón trasero ahora está dividido en dos secciones partidas, utilizando una solución similar a la que desarrolló McLaren la pasada temporada. Además, podemos ver como la aleta de tiburón ha sido recortada en comparación al año pasado, mientras que se mantiene la T-Wing baja, como muchos equipos de la parrilla montan esta temporada.
Sin duda, una evolución lógica de un chasis que el año pasado dio muy buenos resultados. En Dallara han tomado algunas soluciones de Ferrari, como el diseño de las entradas laterales de aire o el diseño de los endplates del alerón trasero, que ahora tienen dos secciones partidas con varias branquias. Veremos cómo rinde en pista a la hora de la verdad.



