Alonso en 2003, el año que se destapó en la Fórmula 1
Época invernal, época sin Fórmula 1, época sin test siquiera en los que podamos elucubrar las prestaciones que nos ofrecerán en esta temporada los diferentes equipos. Toca por tanto recordar aquellas carreras en las que el corazón se nos aceleró o los pelos se nos pusieron como escarpias. Alonso en ese lejano 2003 no hizo ver que estábamos ante el descubrimiento de un campeón.
Hace unos días recordábamos como Alonso, aún con un Minardi, había conseguido hacer unas carreras realmente memorables, pero después de pasar en 2002 un año en blanco como piloto de pruebas de Renault, su bautizo de fuego venía en 2003 donde recibía un volante oficial, quitándoselo a otro joven prometedor como Jenson Button, que se fue a BAR-Honda, y que casualmente hoy es su compañero de equipo en McLaren-Honda.
En el año 2003, Alonso fue el piloto revelación del Mundial de Fórmula 1, ya que consiguió hacer unas carreras muy brillantes con aquel Renault R23 con un motor que se desmarcaba de los demás. Era un V10 que la V estaba abierta a 110º, lo que le daba como ventaja un peso inferior y con un punto de gravedad mucho más bajo que todos los demás motores – Ferrari, Mercedes, BMW entre otros – que tenían su V abierta a 90º; sin embargo, su potencia era mucho menor, lo que le penalizó sobremanera en circuitos de grandes rectas, así como su fiabilidad que le hizo abandonar en varios GP.
Dentro del año 2003 hay muchas carreras de Alonso que puedan ser recordadas como excepcionales, como pueda ser Malasia con su primera pole y su primer podio, Brasil por como condujo en lluvia bajo unas condiciones muy cambiantes y difíciles para acabar tercero (accidente mediante), España o Hungría.
De todas ellas nos gustaría destacar las excepcionales carreras de España y Hungría. En Malasia está el hito de ser su primera pole, pero en carrera, coches con motores más potentes como el McLaren de Räikkönen y el Ferrari de Barrichello lo doblegaron, consiguiendo su primer podio de esta forma un poco agridulce, aún sacando gran ventaja a Jarno Trulli.
Sin embargo, en el circuito de Montmeló Alonso hizo un gran fin de semana. Calificó el sábado tercero detrás de los dos Ferrari de Schumacher y Barrichello, sacando cuatro décimas a su compañero Trulli. Pero el domingo hizo una carrera perfecta con el Renault que tenía consiguiendo adelantar a Barrichello y acabar segundo a sólo 5 segundos de Michael Schumacher. Hay que recordar que este año 2003, fue el más duro de los conseguidos por Schumacher en Ferrari, ya que ese año hasta la última carrera se jugó el título con Räikkönen con McLaren y con Montoya con Williams, con lo que Renault era la cuarta escudería en el Mundial.
Alonso y su primera victoria en la F1
Como no, la otra gran carrera que podemos recalcar en 2003 fue el GP de Hungría. La primera victoria de Alonso en la F1 vino precedida de un fin de semana perfecto en todos los sentidos. La excelente calificación del sábado acabó en pole position con casi un segundo de ventaja sobre Trulli, su compañero de equipo. El domingo hizo una carrera perfecta con un ritmo de carrera como si llevara coche dominador, no dando ninguna opción a Räikkönen ni a Montoya. No hay más que recordar que Trulli acabó 7º y doblado. Y como dato curioso, el campeón de ese año 2003, Michael Schumacher, también acabó doblado por la nueva revelación de la Fórmula 1.
Vaya¡¡¡ Ahora no viene nadie a tocar las narices…estoy de resentidos hasta la coronilla.
No sé si me dan más asco o pena.
En fin, que más quisieran muchos que ser españoles.