Alain Prost cree que Renault se enfrenta a un dilema de cara a 2017
Alain Prost asegura que Renault se enfrenta a una decisión difícil: decidir si modificar o no su enfoque para 2017.
“Tal vez sea más duro de lo que pensaban, debido a la decisión tardía de comprar el equipo. Yo quizás esperaba un poco más de rendimiento, pero tampoco mucho más”, explica Prost.
La escudería francesa ha tenido un inicio de temporada decepcionante debido a la falta de desarrollo que hubo el año pasado por parte de sus antiguos propietarios, cuando Lotus estaba al mando del equipo.
Desde Renault se está elaborando un plan a largo plazo para llevar al equipo a la parte delantera de la parrilla. Sin embargo, actualmente son novenos en el mundial de constructores.
Para Prost, el cual tiene una larga relación con Renault, las actuales dificultades son mayores de lo que él había predecido. Esto pone al equipo en un lugar complicado para tratar de averiguar qué hacer.
“Creo que el problema no es lo que puedas ver hoy en día; el problema está más relacionado con cómo tratas de entender por qué el coche no está funcionando tan bien como debería. Es la manera en la que gestionas las cosas para conseguir que la gente esté contenta y motivada hasta que acabe el año y, a su vez, conseguir el mejor coche posible para 2017”, indica.
Por su parte, la escudería francesa ha dejado claro que en un intento por mantener al equipo concentrado, se debe continuar con el desarrollo del monoplaza de 2016. De lo contrario, correrían el riesgo de quedarse estancados en sus progresos.
Pero Prost cree que lo que Renault tiene que hacer es tomar una decisión bastante difícil, teniendo en cuenta la posición en la que están.
“Es una decisión difícil de tomar, sobre todo estando tan abajo. Sería más fácil si estuvieran a mitad o en la parte delantera de la parrilla”, señala.
Sea como sea, el expiloto de F1 considera que estas cosas llevan algo de tiempo. Solo se trata de tener paciencia para ir viendo los resultados de todo aquello que se modifica, según comenta.
“Las cosas se están moviendo. Están esperando por gente nueva. (…) Pero cuando tienes a nuevo personal llegando todo lleva un poco de tiempo. La mala suerte es que el coche no está funcionando bien y cuando esto pasa, todo es aún más difícil”, dictamina Prost.