Adrian Newey: «Sería fascinante trabajar en la Fórmula 1 de los 60 y 70»
Adrian Newey, director técnico de Red Bull, está presente desde el jueves y hasta este domingo en el Festival de Velocidad de Goodwood. Adrian Newey ha aprovechado este festival para sacar a pasear su Lotus 49B R8, el cual adquirió mediante subasta y ha restaurado él mismo con el paso de los años.
El monoplaza que posee actualmente Newey se construyó para participar en la Tasman Series en 1969, el cual se adaptó posteriormente para la Fórmula 1. Dicho monoplaza corrió en los Grandes Premios de Mónaco con Attwood al volante y Gran Bretaña pilotado por Graham Hill. En el Festival de Goodwood de 2014, este monoplaza salió a subasta y Adrian Newey los adquirió por unos 850.000 euros.
El británico comentó que desde pequeño, tanto él como su familia eran seguidores de la escudería Lotus, por eso se decidió por el 49B, el cual reconstruyó él mismo y en la edición 2017 está completando una de las subidas más míticas del mundo del automovilismo.
«Mis padres tenían un Lotus Elan, así que como familia seguíamos al equipo Lotus. La primera maqueta que hice fue un Lotus 49, cuando tenía 10 años. Este monoplaza no estaba en muy buenas condiciones cuando salió a subasta hace tres años, pero lo he reconstruido yo mismo», comenta Newey.
Aprovechando esta ocasión, el de Red Bull ha declarado que le hubiera gustado estar en Fórmula 1 durante los años 60 y 70, ya que en aquella época, el reglamento era muy abierto y no había túneles de viento y tampoco bancos de pruebas, por lo que las nuevas piezas que introducías no se sabía si funcionaban hasta que no ponías el coche en pista.
«Si te fijas en los coches de finales de los años 60 y principios de los 70, ves toda una explosión de formas y cosas. En aquellos tiempos tenían muchas ideas y un reglamento muy abierto, pero no había demasiada investigación. Nadie sabía cuál era la mejor dirección. Debió de ser fascinante trabajar en aquella época. Un equipo que tuviera tres o cuatro ingenieros ya era un equipo grande, mientras que ahora tienen más de 200 sólo para la ingeniería», finaliza el Newey.