Pirelli encontró «un par de soluciones» en los test en mojado
El director de Pirelli Motorsport, Paul Hembrey, asegura que a partir de los entrenamientos en mojado disputados en Paul Ricard encontraron soluciones que les hace ir por la buena dirección.
Después de toda una semana de reflexión y análisis de los datos extraídos en los entrenamientos privados en mojado, Pirelli saca buenas conclusiones de ello. De cara al 25 y el 26 de enero, la distribuidora italiana citó a Ferrari, Red Bull y McLaren para que probaran con sus monoplazas de 2015 los compuestos de lluvia de la temporada 2016.
El circuito de Paul Ricard, en el cual se completaron las dos jornadas de entrenamientos privados, está equipado con un sistema de riego que permite mojar toda la pista para este tipo de pruebas. De este modo, se pudieron regular las condiciones para hacer trabajar correctamente los neumáticos y extraer datos muy valiosos, los cuales son en principio confidenciales y no se comparten con los equipos que participaron.
«Encontramos un par de soluciones en las condiciones más comunes que se podrán encontrar durante la temporada, lo que nos da una buena indicación de que vamos en la dirección correcta», asegura Hembrey
Las declaraciones optimistas del director de Pirelli Motorsport contrastan con las del piloto finlandés de Ferrari, Kimi Räikkönen, el cual confesó que en un principio preferían los neumáticos del año anterior. Al ser preguntado por este aspecto, el directivo le resta importancia porque los equipos no disponían de los datos suficientes para sacar las conclusiones acertadas.
«Es una prueba a ciegas, por lo que los equipos y los pilotos no saben lo que están probando. A veces las diferencias en los compuestos no son muy claras. El segundo día nos sirvió para confirmar algunos cambios que vamos a traer», desvela el británico
Desarrollando más su teoría, explica que las condiciones fueron diferentes en términos climatológicos respecto a lo que se va a poder ver en los grandes premios, por lo que entiende que la sensación de los pilotos pudiera ser peor de lo que realmente será. Sin embargo, para Pirelli es una experiencia muy provechosa de cara al desarrollo de sus compuestos.
«Se ha de tener en cuenta que estábamos entrenando en mojado, en unas condiciones de frío que probablemente serán anormales respecto a lo que vamos a ver durante la temporada. Si piensas en las carreras de lluvia más frías, que suelen ser Silverstone, Spa, Austria o quizás Austin, quizás esperas 15ºC de ambiente, mientras que en la mañana de allí (Francia) estábamos a 6 u 8ºC de temperatura inicial», apunta el ejecutivo de 49 años
En Pirelli no se limitaron a probar en condiciones de temperatura muy bajas y también trataron de simular las lluvias torrenciales propias de grandes premios como el de Malasia, donde caen grandes cantidades de agua en un periodo corto de tiempo, pero la temperatura ambiente sigue siendo bastante alta. Con estas características extraordinarias, parece que los neumáticos también rindieron como cabía esperar.
«También pusimos a trabajar una amplia gama siguiendo un camino hasta a la situación del tipo de Malasia, donde tienes mucha lluvia pero la temperatura ambiente se mantiene muy alta. Por lo tanto, la naturaleza del rango de trabajo de los compuestos es bastante amplio», añade Hembrey
Pirelli demandaba más entrenamientos para poder probar con los equipos punteros sus nuevos neumáticos. La FIA les concedió estos test privados en el circuito francés de Paul Ricard, el cual podría devolver el Gran Premio de Francia a la Fórmula 1. Fuentes de la distribuidora de gomas aseguran que les ha sido de gran utilidad, pero solo cuando empiece la temporada 2016 se podrá descubrir si realmente han aprovechado el tiempo y los recursos que se les ha concedido.
Pablo (@SobrevirajeF1)