Mercedes y su fórmula para ganar
El éxito de Mercedes es indudable, su dominio incontestable y sus victorias son avaladas por un enorme trabajo y esfuerzo que se remonta a los años cuando aún Michael Schumacher rondaba el equipo de ‘las flechas de plata’. Ross Brawn por aquel momento ya tenía pensado un plan para intentar romper el dominio de Red Bull, y así lo hizo.
Los primeros signos de lo que ahora es una Formula Uno plateada llegaron en 2013 cuando el equipo Mercedes quedó segundo en un Mundial de Constructores que ganó Red Bull, y con hasta 9 podios, 3 victorias y 8 poles. Parecía que ese Mundial estaba tan dominado por Red Bull que ciertamente no era así. ‘Mercedes ya dejaba ver la patita’. En 2012 también consiguieron 3 podios, 1 victoria y 1 pole. Estos fueron las primeras constantes vitales del proyecto Mercedes. Pero ¿cuál es la fórmula secreta para los triunfos de Mercedes?
En primer lugar es indudable que el motor híbrido alemán es el mejor de la parrilla. Ninguno de sus adversarios ha conseguido ni siquiera acercarse al potencial y/o fiabilidad que éste tiene. El Mercedes PU106 Hybrid 1.6 V6 Turbo es una de las maravillas de la ingeniería que pronto pasará a ser recordada como ‘la unidad de potencia del éxito alemán’.
Continuando con las mejoras que tiene el actual monoplaza, el W06 respecto al W05 no se diferencia en mucho, visualmente hablando. Dentro de éste, con la pulida aerodinámica y las estrategias que Brawn ya tenía desde hacía años, la mejora es muy significativa. Perfectamente estudiada y diseñada, y más perfectamente aún ensamblada para que el rompecabezas no tenga ninguna grieta donde perder tiempo.
Las suspensiones también tienen ‘parte de culpa’ en esta fórmula. No pasan para nada desapercibidas y es posible que sea el punto más fuerte de Mercedes (excluyendo la unidad de potencia). Según informa el diario aleman AMuS, Mercedes habría conseguido equilibrar el coche de forma que sea efectivo tanto en curvas rápidas como lentas. El director técnico de Force India (también motorizado por Mercedes), declaraba lo siguiente tras el Gran Premio de Gran Bretaña.
«Nos mataron a todos, concretamente en la última curva. Aparentemente podían mantener los neumáticos perfectamente en la primera parte de la vuelta y les permitía tener buen agarre en las últimas curvas. Para los demás, la temperatura aumentaba demasiado»