Bottas explica el conflicto fiscal con Italia y el posible cierre de temporada en Imola
El futuro del cierre de temporada 2026 de Fórmula 1 ha encendido las alarmas en el paddock ante un inminente plan de contingencia que podría trasladar el cierre al circuito de Imola, en caso de que los eventos previstos en Qatar y Abu Dabi deban cancelarse debido a los conflictos geopolíticos en Oriente Medio.
Sin embargo, la perspectiva de regresar a territorio italiano generó tensiones iniciales, obligando al piloto de Cadillac, Valtteri Bottas, a aclarar públicamente las verdaderas razones detrás del descontento generalizado de los pilotos. El origen de la controversia se remonta a reclamaciones emitidas por la Guardia di Finanza, la policía financiera italiana, que exige a los pilotos el pago retroactivo de impuestos sobre los ingresos percibidos en el país durante los últimos siete u ocho años.
Esto contrasta directamente con las indicaciones previas que había recibido la categoría. En declaraciones realizadas durante los entrenamientos libres en Sepang, el finlandés matizó sus palabras tras ser criticado y puntualizó que la molestia no radica en la contribución tributaria en sí, sino en el factor sorpresa y la retroactividad de la medida.
«Sinceramente, no tenemos ningún problema en pagar impuestos, siempre y cuando estemos al tanto. Competimos en muchos países y, en más del 50% de ellos, hay que pagar un porcentaje. Y eso no supone ningún problema, siempre que lo sepamos. Pero lo que frustra un poco a los pilotos es que, en este caso concreto, quieren remontarse siete u ocho años atrás», explicó.
Bottas, enfatizó que la falta de aviso previo altera la planificación financiera de los deportistas, quienes confiaban en las directrices institucionales que descartaban la obligatoriedad de dichos trámites en el pasado.
«Siempre nos dijeron que no teníamos nada que declarar en Italia; de lo contrario, lo habríamos hecho. Así que este asunto surgió como surgió y, obviamente, representa una suma importante. Estoy seguro de que molestaría a cualquiera, así son las cosas, pero habría sido bueno saberlo con antelación», añadió.
Por su parte, otros protagonistas de la parrilla tomaron posturas diversas ante el debate fiscal, mientras Max Verstappen optó por la practicidad al señalar que «simplemente hay que pagarlos», otros pilotos como Ollie Bearman restaron importancia al asunto debido a su reciente llegada a la máxima categoría, evidenciando que el frente impositivo con Italia continúa abierto en la agenda extradeportiva de la Fórmula 1.

