Russell se lleva la victoria en Bakú por solo dos décimas sobre un sobresaliente Verstappen
George Russell ha salido victorioso en este atípico fin de semana de Gran Premio en Azerbaiyán, donde la carrera larga se ha disputado en sábado debido al «Día del Recuerdo», un día de luto y recuerdo en el país que provoca la paralización total del mismo.
El piloto británico de Mercedes ha dado un importante golpe a su compañero de equipo, Kimi Antonelli, por el mundial, después de que el italiano cometiese un error en la clasificación y quedase fuera en la Q1 debido a un toque contra el muro. Este error en la clasificación del viernes ha condicionado a Antonelli en su fin de semana, ya que el trazado de Bakú no le ha resultado nada fácil al piloto de Mercedes para adelantar y no ha podido firmar una remontada al ritmo que se esperaba, después de la exhibición que dió en Monza.
La salida del Gran Premio ha sido sorprendentemente limpia y los primeros cambios de posiciones los hemos empezado a ver transcurridas las tres primeras vueltas de la carrera. Sobre todo, han sido los pilotos de arriba los más activos en estas primeras vueltas, con Lando Norris superando a Isaac Hadjar y Piastri superado por Leclerc. Sin embargo, esa posición perdida por Hadjar ha sido un espejismo, pues los Red Bull han mostrado un ritmo muy fuerte durante toda la carrera, con Verstappen y Hadjar dando el espectáculo en la misma.
El piloto holandés, que partía desde la octava posición con el compuesto medio, se ha unido a su compañero Hadjar en una remontada donde pasaban prácticamente en pareja a pilotos como Hamilton, Norris, y Leclerc, hasta darle caza a Piastri, donde han intercambiado posiciones para dejar en cabeza a Verstappen para la caza del australiano.
En Mercedes, el ganador del Gran Premio ha visto como se le complicaba la carrera en el último tercio de la misma, después de la aparición de dos Safety Car. Russell, que había tenido una carrera plácida y de gestión hasta ese momento, se ha visto apretado por Verstappen en las últimas diez vueltas de carrera.
Las paradas en boxes se han hecho esperar en el trazado de Bakú, debido sobre todo a las escasas diferencias entre los distintos grupos que se han formado durante la carrera. Los pilotos de arriba han alargado al máximo sus paradas en un intento de no caer en los grupos intermedios de carrera, donde se podían ver en lucha con equipos como Alpine, Haas y Williams, que luchaban en la zona media por los puntos. Sin embargo, la ventana de paradas se abría de manera abrupta en la vuelta 31. Inmediatamente después de un error de Norris en la primera curva, que suponía una nueva posición ganada para Antonelli, Alex Albon sufría un accidente contra el muro que suponía la salida del Safety Car. En ese momento, todos los pilotos sobre la pista han aprovechado para realizar sus cambios de neumáticos.
La marcha del Safety Car en la vuelta 35 ha supuesto el relanzamiento de la carrera, con todos de nuevo ajustados, Colapinto ha entrado muy pasado en la primera curva, llevándose puesto a su compañero de equipo, Pierre Gasly, que a su vez ha impactado con Norris. Con los tres contra el muro de la curva uno, el Safety Car hacía de nuevo acto de presencia en la pista de Bakú. Este primer relanzamiento ha sido bastante caótico, con los toques de Lawson con su compañero Lindblad, y de Bearman con Antonelli, aunque ninguno ha sufrido mayores consecuencias.
Después de haber superado a Piastri en el primer relanzamiento, Verstappen intentaba hacer lo propio con el líder, George Russell, que sabía defenderse de nuevo y mantener el liderato de la carrera, aunque le ha tocado defenderse en las últimas vueltas. Por detrás Hadjar ha presionado a Piastri hasta que el australiano ha cometido un error, cediéndole al piloto de Red Bull el tercer puesto en el podio.
En clave de abandonos, a los accidentados Alex Albon, Colapinto, Pierre Gasly y Lando Norris, se habían unido con anterioridad los dos pilotos de Aston Martin, Lance Stroll y Fernando Alonso. Ambos por problemas mecánicos, han cerrado antes de tiempo un nuevo desastre de fin de semana para el equipo británico.


