Aston Martin se reúne con Mercedes para tener un ‘plan B’ y presiona enormemente a Honda
Aston Martin tantea a Mercedes y Red Bull como plan B de motores para 2028. El mensaje es inequívoco: Honda está en el alambre. La escudería de Silverstone, Aston Martin, ha iniciado contactos con Mercedes y Red Bull para asegurarse una unidad de potencia alternativa, según adelanta Autoracer y recoge la prensa especializada. El plan A sigue siendo Honda, pero la existencia de un plan B con dos rivales directos del campeonato dice más de la desconfianza interna que cualquier comunicado oficial.
La razón de fondo tiene nombre y apellidos: rendimiento competitivo. Según Marca, la unidad Honda de 2026 rinde entre 45 y 50 CV menos que las de Red Bull y Mercedes, un déficit que resulta crítico en un ciclo reglamentario aún joven y que el proyecto de Fernando Alonso no puede permitirse arrastrar hasta 2028. Lawrence Stroll no quiere revivir el bucle McLaren-Honda de 2015-2017. Aquel precedente sigue pesando en el paddock: tres temporadas perdidas entre fallos de fiabilidad y un rendimiento que empeoraba con cada actualización. Aston Martin prefiere tener una salida antes de verse atrapado en un contrato sin retorno.
El movimiento tiene una paradoja. Mercedes ya sufre con McLaren, al que entrega motores y que se ha convertido en una amenaza recurrente. Red Bull, por su parte, jamás ha ocultado su rechazo a dar una unidad competitiva a un equipo con Adrian Newey en la fábrica. Por eso los contactos de Aston Martin con ambos suplantan un mantra innegociable de los últimos lustros: no armar al rival que mejor sabe interpretar la aerodinámica.
En paralelo, no hay que perder de vista el reloj. Honda podría quedarse sin equipo a partir de 2028 si Aston Martin consuma el divorcio. Eso dejaría a la FIA y a Liberty Media ante un escenario incómodo, porque un fabricante fuera del mundial no es solo un problema técnico, es un agujero reputacional para un campeonato que presume de su atractivo industrial.
Un dato menor: la negociación no es una simple prospección. Se produce con Alonso en el aire. La continuidad del asturiano se discute en un formato 1+1 que vence precisamente en la antesala de 2028, y cualquier decisión de motores condiciona su último contrato en la Fórmula 1.
El plan de Honda hasta ahora era blindar a Aston Martin y consolidar su regreso técnico. Si pierde a su único cliente, la marca japonesa tendría que argumentar su continuidad ante los accionistas de Tokio. La presión no es pequeña: en el próximo ciclo de actualizaciones, cada décima de caballo vale plata en la mesa de Lawrence Stroll.



