Adrian Newey vio venir los problemas de Red Bull antes de su marcha
Adrian Newey anunció el pasado mes de mayo su salida del equipo Red Bull con efecto inmediato después de casi dos décadas de trabajo dentro del equipo de las bebidas energéticas. Abandonaba el equipo tras multitud de éxitos conseguidos a lo largo de los años y después de unos años complicados que le hicieron perder la motivación, decidió abandonar Red Bull y anunciar su salida con destino a Aston Martin, equipo con el que comenzará a trabajar en marzo.
El principal motivo de esta caída de rendimiento que, casualidades de la vida, coincidió con el ‘adiós’ de Adrian Newey, fue lo complicado que el coche se convirtió de llevar. Unos problemas que el propio ingeniero británico comenzó a detectar a finales de 2023 y que se hicieron realidad, sobre todo, en la segunda mitad de la temporada 2024, algo que les hizo perder el campeonato de constructores e incluso la segunda posición en favor de McLaren y Ferrari. El diseñador británico, de hecho, cree que el error estuvo en seguir la misma dirección de desarrollo, una dirección que, claramente, no era la correcta.
«Obviamente, parte de ello fue McLaren en particular y Ferrari también por desarrollar sus coches y hacer un muy buen trabajo con ellos. Pero creo que Red Bull, por lo que pude ver, el coche de 2024 y también en las últimas etapas de 2023, estaba empezando a volverse más difícil de conducir. Por supuesto que Max podía pilotarlo. No le convenía, pero él podía llevarlo; ‘Checo’, no. Así que también empezamos, en 2023, a ver más diferencias en el rendimiento entre Max y ‘Checo’. Eso se mantuvo en la primera parte de 2024, pero el coche seguía siendo lo suficientemente rápido como para poder lidiar con eso. Es algo que me estaba empezando a preocupar, pero no mucha otra gente en la organización parecía estar muy preocupada por ello», comenta Adrian Newey.
«Por lo que puedo ver desde fuera… esto no es una crítica, pero los chicos de Red Bull creo que simplemente, quizás por falta de experiencia, siguieron yendo en la misma dirección. Y el problema se fue haciendo cada vez más agudo hasta el punto de que incluso a Max le resultaba difícil conducir. La configuración puede enmascarar los problemas hasta cierto punto, pero el problema sigue ahí. Para mí, la configuración es más bien simplemente optimizar las características del coche y, por supuesto, hasta cierto punto, del piloto, pero creo que eso es exagerado. Es principalmente para complementar las características del coche y luego, por supuesto, la variación de un circuito a otro, dependiendo de la naturaleza del circuito», añade.



