George Russell, pole ‘incomprensible’ en Las Vegas: «Fuimos muy rápidos todo el fin de semana»
El piloto británico del equipo Mercedes AMG, George Russell, ha confirmado el buen desempeño de la formación germana firmando una sorprendente e inesperada pole position en el Gran Premio de Las Vegas. Tras mostrarse rápido a lo largo de todo el fin de semana, el piloto inglés ha conseguido imponerse a sus rivales en una sesión clasificatoria donde Mercedes fue el rival a batir.
Sorprendido con el resultado, Russell no se explicaba, tras bajarse del coche, por qué motivo el Mercedes este fin de semana es tan competivivo. Sin embargo, y a pesar de afirmar que en Brackley deben estudiar los motivos por los que el coche va tan bien en Vegas, el piloto inglés celebraba una nueva pole que, además, ha tenido su parte épica. Después de cometer un error en su primer intento de Q3, Russell llegó a temer por poder completar su segunda vuelta, intento en el que finalmente consiguió el mejor tiempo de la sesión.
«Es genial volver a estar en la pole, fuimos muy rápidos todo el fin de semana«, reconocía el piloto inglés nada más bajarse del Mercedes. «Sabía que nuestra última vuelta de la Q3 sería la que iba a contar. Cometí un pequeño error en mi primera vuelta y tuve que cambiar mi alerón delantero. Hubo un momento en el que pensé que no iba a tener tiempo de hacer la segunda vuelta, pero estoy feliz. Ahora tenemos que tratar de comprender las razones por las que fuimos tan rápidos este fin de semana«, completaba el de Mercedes.
De cara a la carrera de mañana, Russell espera poder luchar por la victoria, aunque tendrá que combatir frente a varios rivales fuertes. Sin embargo, el piloto inglés vuelve a remarcar el resultado en clasificación, donde sabía que una vuelta buena le iba a suponer un buen resultado.
«A veces hay que poner las cartas sobre la mesa», indicaba el piloto inglés para continuar. «Estaba seguro de que una vuelta limpia me aseguraría la primera fila, pero la pole es increíble. Ahora debemos convertirlo en victoria«, sentenciaba Russell.



