El Circuit de Barcelona-Catalunya hace los deberes y deja la renovación en manos de la Fórmula 1
La Fórmula 1 triunfa en el Circuit de Barcelona-Catalunya, que cumplió con el mayor evento automovilístico en España. Un aumento en los datos de asistencia, la renovación de sus instalaciones y el Road Show por las calles de la Ciudad Condal: así fue el llamamiento definitivo hacia la renovación del Gran Premio.
El reciente acuerdo de la Fórmula 1 con Madrid por diez años complicó la permanencia de Barcelona como sede ininterrumpida del campeonato durante más de tres décadas. De por sí, la continuidad de Montmeló en el calendario lleva tiempo cuestionándose y ha costado mantenerla por la falta de apoyo de las anteriores instituciones. La última extensión del contrato fue un éxito para el Circuit de Barcelona-Catalunya, ampliando su margen de supervivencia durante un lustro y no bianualmente.
Sin embargo, la Fórmula 1 se expande a velocidades de vértigo y explora mercados desconocidos, habitualmente en busca de nuevos negocios. Es por ello que la estabilidad en el calendario se vuelve más importante que nunca, asegurando un contrato a largo plazo mediante la aplicación de cánones abultados y constantes innovaciones de su producto. Siempre pidiendo estos requisitos a los circuitos tradicionales europeos, claro está.
Y así, el Circuit de Barcelona-Catalunya ha cumplido un año más y la renovación está íntegramente en manos de la propia Fórmula 1. La inversión efectuada en los últimos años lo han convertido en el trazado permanente más completo y sofisticado de todo el calendario. Pocas pistas disponen de tan amplia oferta de gradas -muchas de ellas techadas, como novedad de este 2024-, grandes espacios de pelouse y nuevas infraestructuras para experiencias VIP. A su vez, se mantienen al frente en sostenibilidad y medioambiente.
Fueron 125.210 asistentes tan sólo en la jornada de domingo, superando en 5.000 personas la asistencia de las dos ediciones anteriores y en una amplísima cantidad a los años de dominio de Mercedes. Subsanadas algunas controversias de 2022 y 2023, y disponiendo de un alto porcentaje de aficionados extranjeros que peregrinan a nuestra carrera nacional, la competición goza de su mejor estado de forma en España en casi dos décadas. Con los deberes hechos y una oferta muy atractiva, Barcelona deja la decisión final a la Fórmula 1.
«Nosotros nos centramos en hacerlo bien, porque es lo que nos hace ser competitivos, y en que la propuesta de valor de Barcelona sea imbatible. Estamos convencidos de que tenemos el mejor circuito estable del mundo. Para estar en el calendario a partir de 2026, era imprescindible que hiciéramos este salto hacia delante que hemos hecho. A partir de aquí, corresponde a la Fórmula 1 determinar como debe ser el calendario», asegura el presidente del Circuit de Barcelona-Catalunya, Roger Torrent, en declaraciones al diario Mundo Deportivo.

