Verstappen no falla en un GP de Holanda caótico; Alonso, cerca de acariciar la 33
A Max Verstappen parece no afectarle nada. Cualquier condición en que se encuentre la pista, cualquier situación adversa, él consigue imponerse y liderar frente a todos. Y aquí, en Zandvoort, no ha sido diferente pese a una carrera caótica.
El piloto de Red Bull ha vuelto a ganar un GP esta temporada. No ha tenido opción, ni siquiera, de luchar contra su compañero de equipo Sergio Pérez, que con una buena estrategia, ha conseguido redimirse de su actuación el sábado. Y en medio de ambos, el piloto que no deja escapar ni una oportunidad. Fernando Alonso se ha marcado una carrera memorable, con grandes adelantamientos, un ritmo al alcance de los grandes, y una nueva vuelta rápida a su palmarés.
El inicio del GP de Holanda ha sido de enredo. Tras una salida en seco, en la primera vuelta la lluvia ha hecho acto de presencia con el inicio de las primeras gotas sobre el trazado. Gotas que se han convertido en una pista imposible con goma blanda excepto para algunos valientes, porque sabían que no iba a durar mucho.
En esa salida, Fernando Alonso nos regalaba uno de los adelantamientos del Gran Premio: conseguía rebasar a Albon y Russel en la tercera culva por el interior del peralte. Instantes más tarde y con una pista mucho más mojada, el piloto ovetense tiraba de experiencia para sobrepasar a Norris y así colocarse segundo.
La lluvia duraba un suspiro y la pista comenzaba a secarse, lo que dejaba una tabla bastante desorganizada entre los que paraban y los que esperaban más agua. Un ejemplo de ello era Pérez, que gracias a parar muy pronto, era primero hasta colocar de nuevo la goma roja. Eso, hasta la vuelta 16, cuando Logan Sargeant sufría un accidente y provocaba la salida del Safety Car.
LAP 16/72
Sargeant into the barriers (he's okay) ????
⚠️ @astonmartin SAFETY CAR ⚠️#DutchGP #F1 pic.twitter.com/yH0WbqrvBM
— Formula 1 (@F1) August 27, 2023
Pocos pilotos aprovechaban el coche de seguridad porque los neumáticos que montaban eran muy jóvenes. Verstappen lideraba, con un Pérez en segunda posición, y Alonso con garra de buscar más que un tercer puesto. Se le veían las intenciones desde el tirón de Max tras el Safety Car. Presionaba a Checo con un ritmo que llevábamos sin ver varias carreras y que demostraba que las actualizaciones introducidas aquí habían funcionado.
Pese al incidente de Sargeant, en Williams tenían otro caballo ganador. Y es que Albon conseguía estar entre los 10 primeros sin haber parado ni una vez desde el comienzo; la goma blanda le duraba más de 40 vueltas y con tiempos, además, muy competitivos.
La odisea también continuaba para Charles Leclerc. Tras un toque al comienzo de la carrera que le dañaba el morro y el fondo plano, lastraba el ritmo de su Ferrari. Pese a los intentos del piloto monegasco por mantenerse en pista, finalmente le pedían retirar el coche.
Las predicciones volvían a mostrar lluvia a final de la prueba pero de forma mucho más intensa. A 12 vueltas para el final, las primeras gotas aparecían en el primer sector y Pérez se atrevía a ser el primero en montar la goma intermedia. Pero la lluvia iría en aumento y, tras numerosas salidas de pista y un accidente de Zhou, dirección de carrera sacaba la bandera roja a 7 vueltas.
Before the red flag, Zhou aquaplaned into the Turn 1 barriers
His car has damage, but the Chinese driver is out of the car and looks okay (if a little damp) ????#DutchGP #F1 pic.twitter.com/1kZA7M5A0X
— Formula 1 (@F1) August 27, 2023
Verstappen no daba un dedo a torcer y, pese a la presión de Alonso tras la resalida, conseguía la novena victoria consecutiva esta temporada. Pérez sufría una penalización por exceso de velocidad en el pitlane y quedaría cuarto, por detrás de Gasly. Sainz terminaría quinto.



