Goma quemada anticipada en Madrid
- Checo Pérez ha sido el encargado de rodar con un monoplaza por las calles de Madrid mientras crece la expectación para que la capital pueda albergar un GP en el futuro
Estoy seguro de que Pérez se ha divertido. Y las decenas de miles de personas que han acudido a este evento, también. El piloto mexicano ha podido pilotar y exprimir una joya, el RB7, con el que Red Bull y Sebastián Vettel fueron campeones del mundo en 2011. Aunque no ha sido el único monoplaza que se ha visto por Madrid.
Pérez se ha divertido porque aquí no ha habido comparaciones, ni tiempos por vuelta, ni resultados. No miento si afirmo que no está en su mejor momento como piloto de F1. Tener a Max Verstappen al lado del box no tiene que ser sencillo para ninguno de los 18 pilotos restantes de la parrilla. Pero creo que aún puede sacar esa garra que demostró al comienzo de la temporada. Y hoy simplemente se han encontrado el piloto, la máquina, y el asfalto.
El cóctel perfecto para que Cibeles haya retumbado como nunca antes con el estruendo de un motor V8 -Alonso hizo lo propio con su Renault por la Castellana- Y un servidor no ha podido esconder la sonrisilla al escuchar ese sonido en directo. ¡Ay, ahora entiendo los que dicen que el sonido sí importa!
Una sonrisa que tampoco he podido esconder con ese olor dulce y afrutado de la gasolina, mezclado con la goma quemada de esos Pirelli rojos siendo destruidos con los típicos donuts con los que tanto sufren estos motores, pero qué tanto nos gustan a los aficionados.
Y en medio de este espectáculo, con la participación también de Nerea Martí y Cristina Gutiérrez, ha habido una sorpresa. Red Bull no había traído aquí un solo monoplaza, sino dos: el RB8 del año 2012 también se contonearía por la capital, aunque con un pequeño imprevisto.
Los comisarios -venidos de otro gran circuito que también albergó la F1, el Jarama- han tenido que parar la segunda tanda antes de tiempo porque los mecánicos se habían olvidado de retirar el hielo seco en la zona de los pontones para refrigerar el monoplaza.
Un pequeño imprevisto que no ha logrado empañar un evento sensacional por parte de la compañía de las bebidas energéticas. Decenas de miles de espectadores no se han querido perder esta cita. Cita que impulsa, aún más, la posibilidad de tener un GP en Madrid. No sólo el público lo ha demostrado, también Checo Pérez, que al comienzo del evento ha reconocido que le gustaría poder competir por la ciudad. Y qué mejor que con sus palabras para cerrar esta crónica:
«Esperemos pronto que podamos estar aquí en una carrera de Fórmula 1».
Escuchen, nada más ???? pic.twitter.com/NLxq8WHo3j
— Víctor Moreno (@vmorenof1) July 15, 2023



