La FIA hablará sobre el fallo en el DRS de Ericsson con los directores técnicos de los equipos
La Federación Internacional de Automovilismo, FIA, ha declarado, mediante el director de carrera del Campeonato del Mundo de Fórmula 1, Charlie Whiting, que discutirá con los directores técnicos de todos los equipos lo sucedido con el DRS del Sauber de Marcus Ericsson en la segunda sesión de entrenamientos libres del pasado Gran Premio de Italia. La federación quiere informar y hablar con todos los equipos acerca de lo que ocurrió en el monoplaza del piloto sueco, puesto que pudo tener graves consecuencias.
Y es que resulta imposible quitarse de la cabeza la imagen del monoplaza de Marcus Ericsson dando vueltas de campana sobre la pista después de impactar a gran velocidad contra las barreras del Autodromo Nazionale di Monza, después de que su sistema DRS no se cerrara cuando debería haberlo hecho. Afortunadamente y tras el fuerte impacto que el sueco sufrió en la jornada de viernes, el de Sauber pudo competir el resto del fin de semana sin mayores problemas.
Debido a las consecuencias que podría haber tenido este problema con el DRS y a que, además, hubo más sustos con este sistema el pasado fin de semana, Charlie Whiting quiere asegurarse de que la anomalía no se repita en pruebas futuras, por lo que hay convocada una reunión de la FIA con todos los directores técnicos de la parrilla, como así explicaba el propio director de carrera de la autodenominada categoría reina del automovilismo.
«Tenemos una reunión del grupo de trabajo técnico el jueves, y vamos a discutir eso», explica el propio Whiting en palabras recogidas por Motorsport.com. «Revisamos muchos sistemas DRS en los coches después de la clasificación, para asegurarnos de que ninguno de ellos pudiera sufrir lo que le pasó al Sauber», comenta para añadir.
Según se explicó una vez se analizaron las causas del accidente del piloto de Sauber, lo que ocurrió fue que el DRS se abrió más de la cuenta, por lo que al pisar Ericsson el freno de su monoplaza, el sistema, que debería haberse cerrado automáticamente y de forma inmediata, tardó más tiempo de lo normal, por lo que el monoplaza perdió toda su carga aerodinámica lanzando a Ericsson contra el muro a gran velocidad.
«El suyo (DRS de Ericsson) contaba con un tope, pero el tope era fácil de sobrepasar», comenta Whiting para añadir. «Cuando el piloto frena o suelta el acelerador y el DRS se abre por encima de un cierto umbral, es lento a la hora de cerrarse. Pusieron (Sauber) estos topes para asegurarse de que no volviera a suceder», declara para sentenciar.



