Michael Andretti: «Ayrton Senna era impresionante, sabía de lo que eran capaces los coches»
Michael Andretti tuvo el placer de compartir equipo en McLaren durante la temporada 1993, uno de los años más complicados para el equipo británico tras la inserción en la categoría de las nuevas técnicas tecnológicas, como la suspensión activa, con la que el equipo Williams consiguió el campeonato del mundo con Alain Prost al frente.
Pese a que el norteamericano únicamente compartió equipo con Ayrton Senna unos meses, antes de que fuera sustituido por Mika Häkkinen, les bastó para percibir algo especial en el brasileño que le hacía único en comparación a los demás pilotos de la parrilla. En unas declaraciones para la web de McLaren, Michael Andretti ha querido destacar el talento que tenía el tres veces campeón del mundo.
«Ayrton era impresionante, sabía de lo que eran capaces los coches, cuando yo aún estaba aprendiendo sobre los límites. Ambos nos quedábamos hasta por la noche, tarde. Con el coche con suspensión activa, podías analizar minuciosamente cada curva y podías hacer que el coche hiciera lo que quería. Bajabas la parte delantera al entrar en la curva y la volvías a levantar al salir. Había tantas cosas que podías hacer. Siento que si me hubieran dado otro año, habría estado al nivel de los mejores», comenta Michael Andretti.
Por otra parte, el norteamericano ha querido destacar la gran relación que tuvo con Ayrton Senna desde que abandonó el equipo. Asegura que en todo momento se preocupó por él y asegura que la manera en la que le trataron en aquellos años en McLaren no le pareció justa al brasileño.
«Ayrton era impresionante, nos hicimos muy buenos amigos. Todo el mundo sabía que él era un tipo especial. Para explicar cómo era, en la carrera de Portugal tuvo una rueda de prensa y destacó la forma injusta en la que me habían tratado, yo fui uno de sus mejores compañeros. En realidad estaba detrás de mí y vio lo que pasó. Fue el primero en llamarme cuando gané la carrera la carrera de Australia de IndyCar en marzo de 1994, se pasó toda la noche levantado en Brasil viéndola. Hubiéramos sido muy íntimos si no hubiera ocurrido la tragedia», añade Michael Andretti.



