Fernando Alonso: «No estoy en Le Mans porque las cosas van mal en la Fórmula 1»
Fernando Alonso lleva a cabo un intenso doble programa en el Mundial de Resistencia, con Toyota, y en la Fórmula 1, con McLaren. Ambos programas son de caras opuestas, ya que el de los japoneses es un equipo competitivo, referencia en la categoría y con el que opta a todas las victorias, mientras que en la categoría reina, con el equipo británico, el objetivo es el de luchar en la mitad de tabla.
Sin embargo, el piloto asturiano admite que no está este año en las 24 horas de Le Mans porque las cosas no vayan bien en la Fórmula 1. Confirma que ha estado varios años intentando correr en la mítica carrera francesa, pero por diferentes compromisos no ha sido posible. Ahora ha podido ser y por ello, va a intentar disfrutar al máximo de cada minuto de las 24 horas de Le Mans.
«En ningún caso. La gente cree que me someto a desafíos diferentes porque en Fórmula 1 las cosas no van tan bien, pero cuando estaba en Ferrari en 2014 ya vine aquí para dar la salida a la carrera, e intenté correr aquí durante muchos años, y estaba ganando en F1. No tiene nada que ver con los resultados», comenta Fernando Alonso.
Por otra parte, Fernando Alonso se desdobla para pasar de pilotar un Fórmula 1 a un coche híbrido del Mundial de Resistencia como es el Toyota. No es nada fácil, según confirma él mismo, pero con trabajo ha conseguido poder ser competitivo en la categoría de resistencia de cara a las 24 horas de Le Mans.
«Es desafiante y difícil, aunque desde fuera parece fácil. En Canadá estuve liderando los tiempos en Libres 1. La gente no se da cuenta cuán difícil es eso. Llegas a un coche diferente, que se comporta diferente, en el que te sientas en una postura diferente, la velocidad es diferente, y también cómo tienes que conducir. En F1 intentas frenar lo más tarde posible y acelerar antes, y aquí quizá es al revés, aquí tienes tráfico y cada vuelta es diferente. Es el mismo deporte, pero es un estilo completamente diferente. Las curvas Porsche parecen curvas de F1, porque vas a 250-260 kilómetros por hora, al límite de agarre del coche… es muy desafiante. Es cuando te fundes en el coche y te conviertes en uno. Disfruto de esta pista con los LMP1», añade.



