En Mercedes aseguran que la temperatura de los neumáticos afecta mucho a su rendimiento
Mercedes entró a la Fórmula 1 como equipo en 2010, comprando el equipo Brawn GP, el entonces vencedor del campeonato 2009. Hasta entonces, la marca alemana era sólo fabricante de motores, pero decidieron entrar a la categoría reina como equipo constructor; y a la vista está que no fue una mala decisión. Desde 2010 hasta 2013, en Mercedes sufrieron mucho con la degradación y la temperatura de los neumáticos, un viejo fantasma que parece volver a acechar en Brackley este año.
Es la primera vez que Mercedes no gana ninguna de las tres primeras carreras de la temporada en la era híbrida, y James Vowles, estratega jefe del equipo alemán, asegura que los compuestos de Pirelli les afectan mucho cuando no consiguen hacerlos funcionar bien.
«Los neumáticos este año tienen un gran impacto. Y hay otro factor a considerar también: tiene tres equipos, Ferrari, Mercedes y Red Bull, que, dependiendo del tipo de neumático o la naturaleza de un circuito, son capaces de tener diferentes niveles de rendimiento dependiendo de los coches. En un circuito, dependiendo del clima, ya sea que haga viento o no, ya sea frío o caliente, puedes tener un espacio de hasta un segundo por vuelta, debido a estas condiciones climáticas», defiende.
Vowles explica que Ferrari parece tener una mejor adaptación a los neumáticos cuando las temperaturas son muy bajas o muy altas, algo que no sucede en Mercedes. Los dominadores de la era híbrida tienen serios problemas para que el W09 sea un monoplaza competitivo cuando la temperatura se sale de lo normal.
«Parece que Ferrari es más rápido que nosotros si hace frío o hace mucho calor. Y esto tiene varias consecuencias para el coche: porque el comportamiento de los neumáticos es muy sensible a la temperatura en la parte trasera y delantera del monoplaza, y es necesario que sus cuatro neumáticos funcionen aproximadamente a la temperatura adecuada en cada giro del circuito. En algunas curvas cerradas, generas mucho calor. En otras curvas, como al final de recta, en la curva 14 de Shanghai, inmediatamente refresca los neumáticos», prosigue.
De nuevo, la clave es desarrollar el coche lo mejor posible para solucionar los problemas que hay en Mercedes, porque Ferrari y Red Bull siguen esperando su oportunidad para dar el salto a la parte más alta de la parrilla. Para Vowles, el ganador será el que desarrolle su coche más rápido.
«Ferrari y Red Bull son oponentes feroces, campeones mundiales, que desarrollan su monoplaza todos los días y trabajan incansablemente para vencernos. Trabajamos mucho, pero la pregunta es quién puede desarrollar su monoplaza más rápido», finaliza.
