Carlos Sainz, sobre el desafío de Spa: «Es complicado encontrar el balance del coche»
El piloto español de la Scuderia Toro Rosso, Carlos Sainz, ya se centra en el próximo Gran Premio que, tras el parón veraniego merecido, nos trae la Fórmula 1 de vuelta a una pista tan mítica como la de Spa-Francorchamps, en Bélgica. El piloto madrileño, que ha completado una primera mitad de temporada con buenas sensaciones, encara la segunda parte del año con ganas de conseguir buenos resultados y combatir por recoger el mayor número de puntos posibles.
Y para el de Toro Rosso, y para todos, el primer paso es Spa, un circuito que, a primera vista, parece perjudicar al monoplaza de Faenza, puesto que las largas rectas no benefician a Toro Rosso, que sufre de problemas en cuanto a velocidad punta se refiere debido al drag del monoplaza y, por otra parte, a la falta de empuje del motor Renault, que sigue sin estar a la altura de los dos motoristas de cabeza, Mercedes y Ferrari.
«Me encanta competir en Spa porque es una pista que tiene un poco de todo. Tiene largas rectas donde se puede adelantar, pero también algunas curvas muy bonitas, particularmente en el segundo sector, que es muy fluido», explica el piloto madrileño de cara al Gran Premio de Bélgica. «Es difícil encontrar el balance adecuado del coche, pero me gusta el desafío», añade.
Aunque cuando se habla de Spa se piensa rápidamente en la curva de Eau Rouge, una de las más históricas del mundial, parte de los pilotos actuales no señalan a esta rapidísima curva de la pista belga como la más complicada, dado que los monoplazas actuales hacen que la curva no sea tan complicada como antaño. En el caso de Carlos Sainz, el madrileño prefiere la curva de Pouhon, que supone un gran reto para los pilotos.
«Hay una curva que quizá no es tan famosa pero que me encanta porque es muy dura», declara. «Todo el mundo piensa en Eau Rouge en Spa, pero creo que Pouhon es una de las curvas más difíciles del mundo, porque llegas en séptima marca a 260 kilómetros por hora», comenta el madrileño.
Además, el piloto español buscará finalizar por primera vez un Gran Premio en Spa, puesto que los dos años anteriores no han sido nada positivos para él ya que se saldaron con dos abandonos. Sainz ha mirado hacia atrás y se ha lamentado por unos resultados que espera mejorar con creces este mismo fin de semana.
«Spa es uno de mis circuitos favoritos, aunque nunca ha acabado una carrera de Fórmula 1 aquí. El abandono de 2015 fue frustrante, porque hice una de mis mejores salidas, porque empecé 15º y estaba 7º en la segunda vuelta, pero de repente tuve un pinchazo en plena recta», declara el madrileño para finalizar.

