Stoffel Vandoorne: «Tenemos que ser pacientes, trabajar duro y llegarán resultados»
Al igual que su compañero de equipo, Fernando Alonso, Stoffel Vandoorne llega con un aire positivo a la cita antes del parón veraniego de la Fórmula 1, el Gran Premio de Hungría. Pese a que será su primera vez como piloto de Fórmula 1 en el trazado húngaro, es consciente de los buenos resultados cosechados por su equipo desde 2015 en este trazado por lo que deberá aprovechar la oportunidad para intentar estrenar su casillero de puntos. Sin embargo, también recuerda que pese a que ha tenido un buen rendimiento siempre en Hungaroring, la suerte nunca ha estado a su favor a nivel de resultados.
«He ganado aquí dos veces y disfruto pilotando. A pesar de que he tenido algo de mala suerte, siento que mi rendimiento ha sido consistente y que mejoro carrera a carrera. He trabajado con los ingenieros y me siento cómodo con el coche, mis fines de semana son cada vez mejores y como equipo, progresamos en cada carrera. Tenemos que ser pacientes, trabajar duro y esperar a que los resultados compensen nuestro trabajo», comenta.
Por otra parte, al igual que en las declaraciones de Fernando Alonso, Stoffel Vandoorne ha destacado el factor de las altas temperaturas para la mecánica del coche, el funcionamiento de los neumáticos y sobre todo, para la exigencia física de los pilotos. Además, ha comentado que intentarán regular el coche con alta carga aerodinámica, en un punto perfecto para sacar el máximo partido posible.
«Me gusta Hungaroring, a pesar de que no es el más rápido en términos de velocidad, su trazado técnico implica que parezca rápido y pide el 100% del compromiso y concentración durante toda la vuelta. Hay muchos cambios de dirección y la configuración implica que tienes que tener una buena trazada para sacar lo mejor de la vuelta. El trazado combinado con las altas temperaturas hace que sea duro para los coches y que necesites un monoplaza estable para meter la parte delantera en el momento oportuno y darte la mejor salida posible, para estar preparado para la siguiente curva. Las rectas son cortas, así que se trata de configurar el coche con la máxima carga posible para las curvas», añade.

