Ross Brawn sobre la aleta de tiburón: «Todo el mundo dijo que era horrible, nadie la quería»
Que Ross Brawn no es partidario del uso de las aletas de tiburón no es nada nuevo. El nuevo director deportivo de la Fórmula 1 asegura que es frustrante ver como muchos equipos la equipan, cuando ya se había descartado su uso hace años.
De la misma forma, Brawn también se muestra en contra del ‘Ala T’, ya que según su opinión, esto demuestra que los equipos no se preocupan por lo mejor para la categoría, sino por sus propios intereses. A pesar de todo, el británico es consciente de que para tomar decisiones sobre la no utilización de estos apéndices aerodinámicos, es necesario el apoyo unánime de todas las escuderías. Brawn comenta en una entrevista a ‘Motorsport’ lo ocurrido en 2012, cuando los equipos se negaron a montar las aletas de tiburón ante la sugerencia de Jean Todt, presidente de la FIA, con la intención de hacer más visible el dorsal de cada piloto.
“Parte de los argumentos para impedir esa nueva regla era el atractivo de los coches. No hemos conseguido nada, porque tenemos todas esas rarezas, las aletas de tiburón y las alas T, y más piezas que rodean el coche durante mucho tiempo. Eso está bien, es comprensible con un nuevo conjunto de reglas, pero tenemos que asegurarnos de que no estén, aunque sea sólo por la estética”, explica el ingeniero.
Ante la resistencia de los equipos para introducir esta medida, se retiró la propuesta; pero ahora en el año 2017, los equipos aprovechan el reglamento para volver a montar las aletas de tiburón, algo que no llega a comprender Ross Brawn, que muestra su frustración.
“Sabes lo frustrante que es que Jean Todt ha tenido esa idea en la cabeza, que es válida en cierto modo, para poner el número en el lateral del coche, para que los fans en la tribuna puedas ver qué coche pasa por delante suyo. Porque no todos los fans son lo suficientemente conocedores para saber distinguir el casco u otros elementos. Llegamos a la idea de la aleta de tiburón porque era lo más fácil para colocar un gran número en los coches. Y la mitad de los equipos dijeron: ‘no vamos a meter eso en nuestro coches, es terrible. Lo probamos, hicimos fotos y todo, y todo el mundo dijo que era horrible y que no querían eso”, finaliza Brawn.
