Maravillas de la Ingeniería: Brawn GP BGP001
Comenzamos el último mes del año con la llegada de un nuevo capítulo de Maravillas de la Ingeniería. Aprovechando el gran trabajo realizado por mi compañero Juan José Teba en su ¿Qué fue de Brawn GP?, vamos a recordar el que fue el primer monoplaza ganador tras el profundo cambio normativo que la Fórmula 1 sufrió en 2009. Se trata del Brawn GP BGP001, y es además, el único monoplaza que ha dominado tras el mencionado cambio reglamentario que no fuese un Red Bull o un Mercedes.
Un proyecto exitoso que tan sólo unas semanas antes de la primera carrera era impensable. Honda se retiraba oficialmente de la Fórmula 1 a finales de 2008, poniendo en venta la sede del equipo. Con varias ofertas sobre la mesa, el ganador fue Ross Brawn, quien retomó el trabajo dejado a medio hacer por los nipones, además de mantener a los pilotos que estos ya tenían en nomina, Rubens Barrichello y Jenson Button.
Por si fuera poco, Honda fue la pionera en dedicar su esfuerzo en el proyecto del monoplaza de 2009, el que hubiese sido el RA109, por lo que el diseño estaba mucho más estudiado que el de los rivales, y quizás podría haber sido un referente aquel año, una lastima. Sin embargo, el proyecto contaba con 2 prototipos, uno en Japón y otro en Brackley, y tras la marcha de Honda, solo quedaba este último.
Tres meses más tarde tuvimos la oportunidad de ver la nueva máquina. Pintado en un blanco con rayas amarillas y sin apenas patrocinadores, el Brawn GP BGP001 se reveló en el circuito británico de Silverstone. Honda también detuvo el suministro de motores, pero afortunadamente Mercedes fue capaz de aumentar su producción y ofrecer sus motores al nuevo equipo británico. En un tiempo récord los ingenieros de Brawn GP adaptaron el chasis para acomodar el motor V8 de Mercedes. El elemento más controvertido del coche era su difusor doble. A pesar de que Ross Brawn ya había hablado sobre su legalidad con la FIA, muchos de los otros equipos estaban convencidos de que el difusor era ilegal. Toyota y Williams utilizan diseños similares y, obviamente, estaban a favor junto a Brawn GP. Las protestas empañaron las primeras carreras, pero no llegaron a nada.

Todo el mundo sabía que los Brawn serían rápidos, pero no esperaban que el ritmo fuera a mantenerse todo el año. Brawn GP pudo con todos y de manera espectacular. A pesar de que el equipo no existía un mes antes, Button y Barrichello lograron un doblete en el Gran Premio de Australia, cita inaugural, mientras que los que antes eran los líderes indiscutibles, McLaren y Ferrari, ni llegaron a puntuar. Rara vez las cosas cambian tanto en la Fórmula 1.
Button obtuvo seis victorias en las siete primeras carreras, logrando una enorme ventaja en la clasificación. Sin embargo, cuando ya saboreaban el título, el equipo Brawn perdió rendimiento así como el resto de equipos en comparación con la nueva sorpresa: Red Bull. El monoplaza diseñado por Adrian Newey emergió como el mejor monoplaza. A pesar de sólo ganar algunos puntos, en varias carreras, los rivales no llegan a alcanzar a Brawn ya que cada carrera tenía un ganador diferente. Barrichello también agregó dos victorias a su cuenta después de una sequía de cinco años. A medida que la ventaja se reducía, la presión iba en aumento. En la penúltima carrera, en Interlagos, Button finalmente se llevaba el título como digno Campeón del Mundo. El equipo Brawn GP puso fin a su temporada de ensueño con el título de Constructores.
Trabajando con un presupuesto ajustado, Brawn GP sólo construyó tres chasis, con Jenson Button utilizando el mismo durante todo el año. Poco después, se supo que sería la única temporada para Brawn GP ya que el equipo fue comprado por Mercedes. Con un bagaje final de 9 victorias en 17 carreras, y la consecución de ambos títulos, Brawn GP entró en los libros de historia como uno de los mejores equipos en la historia de la Fórmula 1.