Senna y Berger, ¡vaya dos!
La Fórmula 1 ya no es lo que era, ahora todo es políticamente correcto, la relación entre los pilotos ha cambiado y muy pocos son amigos, para nada existe ya la relación de amistad que existía entre algunos pilotos de antaño.
Pero la Fórmula 1 no siempre fue tan seria y tan correcta, durante muchos años han existido y siguen existiendo personajes que consiguen romper esa barrera de lo políticamente correcto con humor, bromas y alguna que otra travesura.
Pero si hay una pareja de pilotos que destacó por sus bromas y travesuras, esos fueron Gerhard Berger y el gran Ayrton Senna, dos leyendas del automovilismo que durante los tres años que compartieron equipo en McLaren, 90, 91 y 92, dejaron momentos y anécdotas inolvidables, tanto dentro como fuera de las pistas. Estas son las más sorprendentes:
En el Hotel de Austria 1990
Los gerentes del hotel en donde se alojaban todo el equipo McLaren, temblaban cuando llegaba Berger y Senna, era un hotel de lujo, con clase, en donde ciertas conductas no estaban para nada bien vistas.
Una noche, tras la cena, entre algunos de los huéspedes del hotel, comenzaron a empujarse unos a otros a la piscina, cuando Ayrton se percató que acabaría en ella, no dudó en salir corriendo hacía su habitación, eso sí, antes le lanzó lo que le quedaba de agua en su vaso a Berger y claro el austriaco aceptó el desafío.
A las 3 de la madrugada, Berger ejecutó su venganza, cogió un extintor de incendios y le acopló una pieza para poder introducirla bajo la puerta de la habitación de Senna, al abrir la válvula del extintor se produjo una explosión enorme, Senna salió corriendo hacia la ventana de su habitación sin saber que estaba ocurriendo, todos corrieron inmediatamente a ver que había sucedido y la habitación quedó totalmente destrozada.
«Parecía como si hubiese explotado una bomba dentro de la habitación. La confusión despertó a mucha gente, que empezaron a gritar a Senna por hacer tanto ruido, él estaba terriblemente avergonzado…», recordaba Berger.
Hotel Port Douglas, Australia
La batalla en la pista entre estas dos leyendas había comenzado, pero fuera de ellas la lucha era aún mayor.
Ayrton Senna no se esperaba para nada que al llegar a su habitación con la intención de descansar, se la encontraría llena de un montón de ranas, ranas que previamente Berger había escondido entre sus sábanas, almohadas y ropa. Senna se enfadó muchísimo y pasó varias horas buscando y cazando ranas. Durante el desayuno Berger le preguntó, ¿Encontraste la serpiente?.
La noche siguiente le tocaba el turno a Senna, el brasileño introdujo en el conducto del aire acondicionado de la habitación de Berger un trozo de queso francés podrido, sin duda Senna era mucho más inocente con sus bromas que Berger.
Hungría 1991: La venganza de Senna
Senna ya sabía que era sufrir las duras bromas de Berger y le tenía preparada una más atrevida. Senna vació completamente la habitación de Berger, lo dejó sin nada, hasta sin ropa, lo mejor de todo es que el austriaco se presentó en el paddock en ropa interior, la venganza de Senna fue consumada.
El maletín indestructible
Ayrton estrenaba nuevo maletín, hecho con compuestos de última generación y con materiales de carbono, vamos que Senna decía que su maletín era irrompible y claro eso para Berger era una provocación en toda regla.
A Berger no se le ocurrió otra cosa que durante un traslado desde el hotel al circuito de Monza, que hacían en helicóptero, pues sí lo que se están imaginado, le cogió el maletín a Senna y lo lanzó desde el helicóptero, imagínense la cara que se le quedaría a Ayrton, lo que no sabemos es si llegó a romperse.
Una cena de gala sin zapatos
Las travesuras y bromas de estos dos grandes pilotos eran interminables, una noche estaban invitados a una cena de gala y Senna llenó los zapatos de Berger con espuma de afeitar. Berger tuvo que presentarse con traje y zapatillas deportivas en la cena.
La réplica no tardó en llegar cuando Senna llegó tarde a su cena con el doctor Sid Watkins y su familia al tener que buscar otros zapatos, ya que Berger se vengó llenándolos de mantequilla.
La gran broma de Berger
En toda travesura o broma siempre hay una que es la número 1 o la que sobrepasa los límites y como no, Berger otra vez.
El bromista austriaco no dudó en hacerse con el pasaporte de Senna y cubrir su foto con algo que Ron Dennis llamó «Una pieza equivalente al tamaño de los genitales masulinos». Por lo general Ayrton no tenía problemas en las aduanas de los aeropuertos, era el gran Ayrton Senna, hasta que llegó a un aeropuerto en Argentina en el que eran de costumbres fijas, comprobaron su pasaporte y cuando lo vieron, bueno, la broma acabó con una detención de 24 horas del astro brasileño.
Se cuenta que Senna se vengó pegando todas las tarjetas de crédito juntas a Berger, otros cuentan que las clavó y atornilló todas juntas, pero fuese como fuere, existía una relación muy especial entre ambos y nos brindaron su mejor regalo una gran sonrisa.

