Renault decide montar la MGU-K de 2016 para mejorar la fiabilidad
Ante los problemas de fiabilidad que han experimentado las unidades de potencia Renault, el fabricante francés ha decidido sacrificar velocidad por fiabilidad, al menos de cara al presente Gran Premio de Australia.
El motor de 2017 de Renault equipaba como mayor novedad un nuevo sistema de recuperación de energía, pero ya desde los test invernales de Barcelona, tanto el equipo constructor como los equipos clientes (Red Bull y Toro Rosso), sufrieron problemas que les impidieron rodar con normalidad. Desde la sede del equipo en Enstone, pusieron calma argumentando que conocían las causas de dichas incidencias; pero a pesar de las intenciones de traer a Melbourne la nueva especificación, Renault no ha podido cumplir con el tiempo disponible.
El técnico de motores de Renault, Remi Taffin, argumenta en una entrevista con el medio ‘Motorsport’, que el tiempo del que disponían era insuficiente para reparar los fallos.
«Fueron sólo 10 días desde el final de la segunda semana de test y la carrera en Melbourne, así que no teníamos más remedio que hacer esto», declara refiriéndose al uso de la MGU-K de 2016.
¿En qué Gran Premio introducirá Renault la nueva MGU-K? Según Taffin, se añadirá como parte de la primera actualización del motor, aproximadamente dentro de cinco o seis carreras.
«Introduciremos la nueva MGU-K dentro de cinco o seis carreras. Creo que será donde vamos a ver la evolución. Con la unidad de 2016 se añade un poco de peso, así que es unos pocos kilogramos por encima de lo que pensamos que podríamos tener en el coche», finaliza el francés.
Tal y como señala el encargado de motores de Renault, la especificación de la MGU-K de 2016 es algunos kilogramos más pesada que la desarrollada para 2017, además de producir un ritmo más lento en el monoplaza. Será en el Gran Premio de España, donde al igual que el resto de equipos, Renault introduzca sus mejoras y vuelva a apostar por la velocidad y la fiabilidad al mismo tiempo.