Fernando Alonso soportó 46G de fuerza en su accidente en Australia
Fernando Alonso sufrió en su accidente del pasado Gran Premio de Australia un pico de fuerza de 46G, sólo por detrás de los 60G que sufrió en su accidente de Brasil 2003. Según las estimaciones que barajan algunos ingenieros, la colisión que sufrió Alonso el pasado domingo en el Gran Premio de Australia llegó a alcanzar un pico de 46G. Dado que Alonso pesa 68 kilogramos, el golpe hizo que soportara 46 veces su peso; es decir, 3.128 kg.
Soportar, y salir andando de un accidente soportando una fuerza más de 3.000 kg deja a la luz varios temas. El primero, que la Fórmula 1 sigue siendo uno de los deportes más peligrosos del mundo, donde los pilotos se juegan la vida en cada carrera. El segundo, la obsesión de la Fórmula 1 y la FIA por la seguridad de los pilotos después del fatídico fin de semana del Gran Premio de Imola de 1994, hace que hoy día los monoplazas tengan una seguridad de hierro, lo que explica que Fernando Alonso fuera capaz de salir del McLaren por su propio pie nada más acabar volcado.
Un milagro tecnológico de nuestra época que años atrás hubiera supuesto una tragedia. Así lo cree Max Mosley, antiguo presidente de la FIA.
«No creo que hubiera sobrevivido hace 15 o 20 años. No se puede saber con seguridad sin un análisis detallado, pero en general ese tipo de accidentes tenía como resultado lesiones graves o la muerte. Felizmente eso parece haberse detenido ahora. Todavía hay accidentes extraños, como el de Bianchi, pero ahora esperas que el piloto salga por su propio pie de golpes así», explica el antiguo presidente de la FIA.
Fernando Alonso en sus quince años en la Fórmula 1 ha sufrido igualmente accidentes que una persona sin un entrenamiento físico como el que llevan los pilotos de la Fórmula 1 hubieran sido muy serios. En su choque con Räikkönen en Austria del año pasado sufrió 34G (2.312 kg), en Abu Dhabi en el espectacular adelantamiento saltando a Vergne sufrió 28G (1.904 kg) o en su extraño accidente en los test de Montmeló de 2015, según cifras oficiales, 16 G.
Pero por encima de todos los accidentes de Fernando Alonso, y por delante de los 46G sufridos este domingo en el Gran Premio de Australia, el accidente más grave está en los 60G sufridos en el Gran Premio de Brasil 2003, donde Alonso chocó a unos 250 kms/h contra un neumático suelto que había en medio de la pista de un accidente previo de Mark Webber. Tras el impacto, fue despedido a los muros del circuito brasileño.
Sin embargo, en la historia reciente de la Fórmula 1 ha habido accidentes con picos de fuerzas G más fuertes que el del asturiano. Robert Kubica y Ralf Schumacher fueron muy afortunados al salir con vida de sus accidentes de Canadá 2007 e Indianápolis 2005, en los que soportaron 75G y 72G respectivamente. La Fórmula 1 es un deporte de cifras grandes y, por suerte, muy seguro.
Fernando Alonso puede dar fe de ello, pero no es infalible. El accidente de Jules Bianchi registró en Japón 2014 un registro de 92G, pero los datos que se analizaron posteriormente superaron con creces los registrados por los sensores de su Manor, llegando a un pico de 254G. Un número que supuso una fatalidad, la última de la Fórmula 1.