Williams espera solucionar en Bahréin los problemas sufridos en Melbourne
El primer Gran Premio de la temporada fue un desastre para Williams. La escudería británica no contó con el ritmo esperando ni en clasificación ni en carrera. Además, por si esto fuese poco, problemas relacionados con la unidad de potencia en el monoplaza de Lance Stroll y problemas con los frenos en el coche de Sergey Sirotkin pusieron las cosas más difíciles a los de Grove.
Williams no pudo meter ninguno de sus monoplazas en la Q3, Sirotkin se quedó en la Q1 y, Stroll no marcó un crono lo suficientemente rápido como para meterse entre los diez más veloces. Pero ahí no acabaron los contratiempos para el equipo británico. El domingo, un sobrecalentamiento de los frenos del monoplaza de Sergey Sirotkin le obligó a abandonar poco después de comenzar la carrera.
Por su parte, Lance Stroll arrastraba un fallo en la unidad de potencia desde los entrenamientos libres del viernes. Por si fuese poco, durante la carrera, el joven piloto canadiense no tenía el agarre suficiente como para ser competitivo. Como consecuencia de la falta de agarre y potencia, no pudo luchar contra sus rivales más directos, finalizando la carrera en decimocuarta posición.
Sin embargo, Paddy Lowe, director técnico de Williams, confía en poder encontrar una solución para la siguiente cita del calendario: el Gran Premio de Bahrein.
«En la primera vuelta, Lance tuvo una falta de potencia en el motor. El viernes tuvo un problema que consumió más ‘vida’ del motor de la que debería y eso nos penalizó durante todo el fin de semana. El ritmo de Lance fue muy pobre, incluso con aire limpio teníamos problemas de agarre. En las últimas vueltas, el coche parecía que funcionaba mejor. El ritmo variaba durante la carrera. Teníamos que disminuir la temperatura del motor«, finaliza el británico de Williams.



