El WEC penaliza a los Toyota de cara a las 24 horas de Le Mans
Fernando Alonso logró vencer en las 24 horas de Le Mans de 2018 junto con Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima, superando con su TS050 al otro Toyota, pilotado por Mike Conway, Kamui Kobayashi y José María López. El stint nocturno que realizó el español sirvió a su escuadra para remontar la distancia tan grande que tenían en ese momento con respecto al otro prototipo nipón, siendo una de las batallas por la victoria más apasionantes de Le Mans. A pesar del espectáculo brindado por Toyota, lo cierto es que la diferencia entre los híbridos y el resto de LMP1 fue abismal, por lo que el WEC va a lastrar ambos TS050 en favor de la igualdad y el espectáculo.
En la edición de 2018, el Toyota #8 de Alonso, Buemi y Nakajima marcó su vuelta de clasificación en 3:15.377, mientras que el Toyota #7 lo hizo en 3:17.449, es decir, a una distancia muy muy pequeña. En cambio, la ventaja de los TS050 con respecto al resto de LMP1 no híbridos fue abismal si hacemos las cuentas, ya que el Rebellion #1 marcó un 3:19.449, lo que supuso una distancia de 4,072 segundos.
Desde el Automobile Club de l’Ouest (ACO) ya advirtieron de que trabajarían en igualar más la competitividad de los prototipos híbridos, que son mucho más superiores que el resto en todos los aspectos. La penalización para los Toyota consiste en un incremento del peso situado en 10 kilos, lo que supondrá aproximadamente medio segundo y un segundo más por vuelta. Además de esto, no se descarta que en las próximas semanas se anuncien nuevas restricciones desde el punto de vista de la gasolina o el uso de la energía eléctrica.
«El Toyota sigue siendo el automóvil más sofisticado, no hay duda. Esto no facilita las cosas para los equipos privados. Nuestros técnicos han hecho muchos cálculos. Las brechas aún eran significativas en 2018 y se corregirán este año», aseguraba Pierre Fillon.


Esto pone a todas las marcas mas competitivas. Bien por los jueces.bien por Lemans