El W13 fue un costoso error para el equipo Mercedes, admite Toto Wolff
Mercedes comenzó la era de los actuales monoplazas allá por 2022 como uno de los favoritos a luchar por todo después de unos años de dominio absoluto del equipo en los que consiguieron alzarse con nada más y nada menos que siete campeonatos del mundo de constructores de forma consecutiva. Siete años que desembocaron en una temporada 2022 en la que las cosas empeoraron notablemente con un monoplaza, el Mercedes W13, que presentaba un rompedor concepto que era único en la parrilla y que no funcionó.
Un concepto sin pontones laterales que resultó un gran fracaso porque multiplicaba el efecto rebote que causó muchos inconvenientes a sus pilotos. Luego de intentar aplicar varias soluciones, se tomó la decisión de apartar a Mike Elliott de la dirección técnica para traer a James Allison, pero ya era muy tarde. Mercedes inició la era del efecto suelo con un coche poco competitivo y eso supuso un costoso error para el equipo del que todavía no se han recuperado, por lo que ya aplazan su vuelta a la lucha por los campeonatos a la próxima reglamentación de 2026.
«Creo que nunca destacamos en la gestión de esas regulaciones [efecto suelo]. Desde el principio, creo que empezamos bastante retrasados y luego ha resultado muy difícil alcanzar a nuestros grandes competidores. Pero también recordaré momentos destacados, como el año pasado en Silverstone, dominantes en Spa y en Las Vegas. Y ahora, para la segunda parte de este año, necesitamos volver a tener un coche ganador», comenta Toto Wolff.



